CIUDAD DE MÉXICO, 29 de agosto.- La salida de Antonio Conte de la dirección técnica de la Juventus, sumada a los refuerzos que han tenido la Roma y el Nápoles, en especial, han abierto el debate sobre si el equipo de Turín logrará mantener la supremacía de la Serie A, la cual ha ganado los tres recientes años. Las sensaciones han cambiado en la Juve. Hay incertidumbre. 

El ingreso de Massimiliano Allegri a la dirección técnica de la Vecchia Signora no gustó en el entorno del club, ya que fracasó en su intento de regresar al Milán a los puestos protagónicos y fue despedido por su incapacidad, pero aún así recibió la oportunidad. Sumado a lo anterior, se encuentra el antecedente de que fue él  quien obligó a Andrea Pirlo a salir del Milán en 2011. 

“Allegri no me quería. El dinero no tuvo nada que ver en mi traspaso. El Milán decidió que ya no servía y el entrenador prefería a otros jugadores en mi posición”, comentó Pirlo en 2012, en una entrevista que reprodujo  La Gazzetta dello Sport. Allegri, en cuanto fue presentado, tuvo que desmentir que existan diferencias para no sumar más cuestionamientos en su contra.

Pero Allegri tiene un punto a favor que deberá explotar: cuenta con un plantel más rico en comparación con el que tuvo en la institución lombarda, construido con elementos de calidad mundial como el propio Pirlo, Carlos Tévez, Paul Pogba, Arturo Vidal, Kwadwo Asamoah, Fernando Llorente y los recién contratados Álvaro Morata y Patrice Evra. Con lo que tiene en su plantilla, además de buscar el tetracampeonato, está obligado a ir por la Champions League.

En el caso de la Roma, su panorama comenzó a cambiar desde hace tres años cuando el grupo de inversiones AS Roma
SPV LLP compró el 60 por ciento de las acciones del club y se aclaró más debido a que la misma organización se adueñó de la totalidad de los derechos.

Desde que los estadunidenses entraron han inyectado dinero con el fin de tener un equipo protagonista. Lo volvieron a hacer para la temporada 2014-15 con las adquisiciones de Juan Iturbe, Radja Nainggolan, Seydou
Keita y Ashley Cole, con quienes redondearon  un plantel que en la pasada temporada fue el que más opuso resistencia a la Juventus. Además, tienen en mente edificar un estadio con una inversión calculada en 300 millones de euros.

Nápoles, por su parte, fue otro club que no dejó ir a las figuras que tiene, como Gonzalo Higuaín, Dries Mertens o Raúl Albiol, y, por el contrario, sumó calidad con Jonathan de Guzmán, Michu, Walter Gargano, Kalidou Koulibaly, y el portero Mariano Andújar.  Lo que le faltó fue comprar elementos para la defensa, la cual es su zona más débil. Con el español Rafael Benítez al frente por segundo año consecutivo buscará el asalto a la cima.

Respecto a los clubes de Milán, que por historia deben aspirar a ganar cada título que disputan, el que mejor se desempeñó en el mercado fue el rossonero, con fichajes casi gratuitos y de capacidad probada, como Alex, Jérémy Ménez, Pablo Armero, Diego López, Babacar M’Baye Niang y Antonio Nocerino. Su inversión más fuerte fue para comprar al francés Adil Rami.

Se esperaba que con el ingreso del magnate indonesio Erick Thohir, el Inter volviera a abrir la cartera, pero optó por la misma fórmula de su vecino con pocas compras, aunque bien analizadas, como las de Gary Medel y Dodo. También consiguió las cesiones de Nemanja Vidic, Pablo Osvaldo y Yann M’Vila. Los años en los que echaba mano de
cracks de calidad mundial quedaron como un grato recuerdo. 

Aún así, con las incorporaciones que se dieron,  la Serie A demuestra que buscará recuperar el protagonismo perdido. Desea contar con planteles altamente competitivos, que sean capaces de dar un buen espectáculo y que aspiren a ganar la Champions y la Europa League. Empiezan a dar pasos sólidos para lograrlo.

 

El último aire de Rafa en Europa

Rafael Márquez cerrará su aventura por el balompié europeo con el Hellas Verona, un club de media tabla de la Serie A italiana con aspiraciones a arañar un puesto en los torneos continentales, cuando se pensaba que el final de su carrera se daría en el futbol mexicano, en medio del confort que encontró con el León o, tal vez, en su querido Atlas.

Los rumores de que Márquez regresaría al balompié europeo fueron constantes desde que finalizó su participación en el Mundial de Brasil 2014, aunque lucía poco probable su salida por su edad, 35 años, y por lo exitosa que había sido su estancia en el plantel esmeralda, donde logró dos títulos de Liga. Se fue sorpresivamente para convertirse en el segundo mexicano, tras Miguel Layún, que prueba fortuna en la división de oro del Calcio.

 Márquez prefirió regresar a la máxima exigencia del Viejo Continente, confiado en que puede demostrar muchas de las cualidades que lo llevaron a ser un indiscutible en el Barcelona español.

En la Copa del Mundo se dio cuenta que su estado físico y futbolístico aún le dan para enfrentar a los mejores arietes, por eso se animó a dar una respuesta positiva.

Su técnico Andrea Mandorlini  confía en que su experiencia ayudará a ser más competitivo a su plantel y lo ve como un líder en quien puede cimentar su proyecto.

“Rafael es un gran jugador con calidad de crack. Nosotros tenemos la necesidad de alguien con su experiencia”, afirmó hace unas semanas.