NUEVA YORK, 28 de agosto.- Los jugadores de la NFL podrían ser suspendidos hasta por seis partidos por un primer caso de violencia doméstica, y ser expulsados de la liga por una segunda infracción, según una nueva política implementada por el comisionado Roger Goodell.

En una carta enviada el jueves a los 32 dueños de equipos, Goodell admite que no hizo "lo correcto" al suspender sólo por dos partidos al running back de los Ravens, Ray Rice, por supuestamente golpear a la mujer que ahora es su esposa.

Pidió a los equipos que distribuyan entre todos sus jugadores un memorándum en el que escribe: "La violencia doméstica y la agresión sexual son inaceptables. Son delitos. Nunca son aceptables y no son tolerados en la NFL bajo ninguna circunstancia".

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