CIUDAD DE MÉXICO, 28 de agosto.- Miguel Herrera empieza a tender los puentes para la eliminatoria hacia Rusia 2018.

Los seis partidos amistosos que vienen en puerta le servirán para ir observando a jugadores juveniles que puedan integrar a la selección.

De entrada, llamó la atención la convocatoria de Erick Cubo Torres, delantero de Chivas USA y tercer mejor goleador de la MLS, pero en el pórtico hay una fila de jugadores esperando verse reflejados en la convocatoria.

“Me llaman la atención varios jugadores como Jürgen Damm, que no ha podido aparecer mucho. Osvaldo Alanís tiene un juego regular. Necesito volver a ver a Hiram Mier, que tuvo una lesión fuerte. Alfonso González del
Atlas ha centrado mucho mi atención y lo tengo en cuenta.”

México tendrá dos partidos amistosos en Estados Unidos, ante Chile y Bolivia, dos en territorio nacional ante rivales sudamericanos y dos en Europa, ante Holanda y Bielorrusia.

Para estos juegos el estratega nacional buscará hacer una mezcla de algunos jugadores que militan en ligas extranjeras y los jóvenes que servirán de base para Juegos Olímpicos y Copa de Oro.

“Espero hacer una buena mezcla. Es una buena noticia la evolución del pie de Carlos Vela, por ejemplo, así en cualquier momento podremos ir a España a hablar con él. Lo importante es sentarnos otra vez para dejar las cosas claras”, señala Herrera.

Todo indica que los rivales que tendrá la selección próximamente en suelo nacional serán  Colombia y Uruguay, en octubre. Uno de esos partidos sería en el remozado estadio de Chiapas.

“Están muy cerca las negociaciones y una cosa segura es que no saldremos de México sino hasta noviembre, cuando iríamos a Europa”, manifiesta Herrera.

Tras la dolorosa eliminación en Brasil 2014, Miguel Herrera sacó sus conclusiones y entregó el informe al comité de desarrollo de la Femexfut.

El futbol mexicano se volvió a estancar en el sitio de los octavos de final y Herrera, partidario de cambiar malas historias y abrir caminos nuevos, quiere que no se enquiste de nuevo la misma forma de eliminación. Por ello, seguirá buscando el consejo de anteriores entrenadores.

“Seguiré consultando a Ricardo La Volpe, a Manuel Lapuente. Trataré de conseguir hablar con José Manuel de la Torre, con Víctor Manuel Vucetich y buscaré como premisa que México sea sólido en casa nuevamente. No podemos permitirnos lo de la eliminatoria pasada, en donde perdimos muchos puntos, eso es fundamental”, indica.

Aunque tiene compromisos internacionales antes, la mente de Miguel Herrera está enfocada en la eliminatoria. Desea que con la mezcla de jugadores que estará analizando en los futuros encuentros halle la forma de no sufrir en la eliminatoria de la Concacaf.

“Quiero un grupo sólido, es la imagen que necesito que demos al exterior. La realidad es que los números que nos anteceden son difíciles, pero hay que tener en cuenta que la selección se prepara de forma distinta, pues no cuentas siempre con los jugadores y los otros seleccionados europeos tienen mucho más partidos en las piernas que los mexicanos”, observa.

Dentro de las estadísticas que tiene Herrera atiende que un jugador mexicano se hace presente en alrededor de 60 partidos al año, mientras que los jugadores de otras ligas como la española y la alemana rebasan el centenar de encuentros.

La preparación del cuerpo técnico no se ha frenado desde el Mundial. Con unos días de descanso regresaron a la actividad para puntualizar lo que resta del semestre y también encontrar el mejor calendario para visitar a clubes europeos y enfocarse en sistemas de entrenamiento.

“Ya lo hemos hecho con anterioridad. Realmente no es tan diferente lo que hacen en Europa a lo que trabajamos nosotros aquí, porque el método de entrenamiento es muy globalizado. Sólo resta que el futbolista mexicano no pierda la concentración hasta el final.”

A punto de arrancar el ciclo mundialista, Miguel Herrera vive con la misma intensidad con la que se dedicó a trabajar para Brasil 2014 para esta vez, de alguna forma, encontrar el camino diferente con el Tricolor.