CIUDAD DE MÉXICO, 24 de agosto.- La delegación mexicana superó su actuación de hace cuatros años con las preseas que ayer consiguió en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Nanjing 2014, con las que sumó cuatro platas y dos bronces. En las justas de Singapur 2010, el representativo tricolor terminó con una plata y cinco bronces.

La jalisciense Alejandra Orozco, medallista olímpica en Londres 2012 en clavados sincronizados de plataforma, obtuvo una posición histórica, al ganar el bronce en la plataforma individual, convirtiéndose en la primera mexicana que sube a los podios de los olímpicos de verano y los juveniles.

La otra presea llegó gracias a la capitalina Valeria Ortuño, quien se quedó con la plata en los 5,000 metros de caminata.

La marchista aportó la sexta presea para la delegación con un tiempo de 23:19.27 minutos y mejoró por más de un minuto la marca con la que obtuvo su clasificación en el selectivo continental celebrado en Miramar, Estados Unidos.

El oro fue para la china Zhenxia Ma, con 22:22.08, mientras que el bronce le correspondió a la italiana Noemí Stella, con 23:38.10. 

“Me sentí bien, hice lo que había trabajado y estoy contenta con el papel que realicé. La china apretó muy fuerte en la segunda parte de la competencia y me fui quedando. Al final pude remontar al segundo lugar”, aseguró Ortuño.

La insignia de la capitalina representa la cuarta presea de plata en lo que va de la justa, así como la primera para el atletismo mexicano en dos ediciones del certamen.

“Es muy bonito llevarle una medalla a México y darse cuenta de que los sueños sí se pueden cumplir, y así como ahora gané plata, también se puede buscar una de oro”, finalizó.

Por su parte Orozco, quien ganó plata en Londres 2012 al lado de Paola Espinosa, finalizó en el tercer lugar, luego de sumar 430.25 unidades, sólo superada por la china Shengping Wu, con 526.20 y Zhiayi Loh, de Malasia, con 450.65.

“Sé que el trabajo estuvo hecho. Es por lo que me he esforzado todos los días y ahora estoy muy motivada para las siguientes dos pruebas que me quedan en Nanjing”, comentó Orozco. “Traté de no pensar en la medalla olímpica de hace dos años, tal vez había una presión sobre mí, pero me concentré en mis ejecuciones y hacerlo lo mejor posible.”

Asimismo, la tapatía aseguró que la presea de Nanjing tiene un sentido diferente a la conquistada en la capital inglesa. 

“Este lugar es el resultado solo de mi trabajo, sé que tengo todavía mucho por entrenar y mejorar. Me esforcé mucho para estar aquí, he pasado por cosas fáciles y difíciles, ésta es una de ellas”, explicó.