CIUDAD DE MÉXICO, 23 de agosto.- Es difícil encontrar una competencia que tenga las cartas tan marcadas como la liga española.

La rabia causada porque el Atlético de Madrid rompió los esquemas y ganó la última liga, fue contrarrestada con la fuerza de la chequera de los dos grandes clubes: Real Madrid y Barcelona abrieron la caja de ahorros y contrataron a lo mejor que presentó el Mundial de Brasil 2014.

Serán 38 jornadas de duelos  homéricos en los que seguramente alguno de los dos gigantes recuperará el cetro a costa de la inversión realizada.

Comparado con ellos, el Atlético de Madrid se hizo con los servicios de Oblak, Moyá, Siqueira, Ansaldi, Gámez,
Mandzukic, Griezmann y Jiménez, que aunque con mucho talento, no parecen estar a la altura de las bajas que tuvo el equipo con las partidas de Diego Costa y Thibaut Courtois al Chelsea.

El Madrid brilla en todas sus líneas. La plantilla vio reforzado  el mediocampo con la llegada del colombiano James Rodríguez y el alemán Toni Kroos, campeón del mundo en Brasil 2014.

Estos nuevos engranes, incluyendo la portería con Keylor Navas, que firmó por seis temporadas, indudablemente harán cambiar el sistema de Carlo Ancelotti de jugar con cuatro defensas, tres medios y tres delanteros, por lo que las variantes serán  inagotables en cada partido.

La respuesta de los culés fue más purificadora. Cansado el equipo y terminada la era de gloria, el banquillo fue entregado a Luis Enrique, que aunque surgido de la cantera del Gijón, se convirtió con los años en jugador simbólico del Barça.

Con él llegaron Ivan Rakitic y Luis Suárez como los fichajes estelares y cerró el plan de juego con Claudio Bravo en la portería. Jérémy Mathieu y Thomas Vermaelen le aportarán balance a la golpeada zona defensiva.

Con estas incorporaciones en sus filas, Barcelona y Real Madrid vuelven a subirse al ring para pelear entre ellos solamente el campeonato de España.

Comenzará el futbol de verdad conforme algunos de los equipos que buscan colarse a puestos europeos, logren toser fuerte ante el duopolio Barça-Madrid.

Los vascos pueden tener otra vez un torneo brillante, sobre todo el Athletic de Bilbao que mantiene una fortaleza en el juego y en su posición de defender su estilo que le ha dado buenos resultados, sobre todo en casa.

La Real Sociedad, desprendida de su baluarte Griezmann y sin el portero Bravo, la pasará mal, siendo que su otra joya, Carlos Vela, no jugó la pretemporada luego que una fascitis plantar amenaza con reducir su nivel.

La Champions y la Europa League respectivamente, los mantendrán ocupados por lo que difícilmente estarán a tiro de piedra de los líderes.

El Sevilla y el Villarreal, en el que juegan los hermanos Dos Santos, tendrán que mantener el ritmo si es que desean mostrar el músculo conforme avancen las jornadas y el calendario se vuelva más pesado que una losa.

Valencia requiere la reivindicación, mientras que otros clubes como Espanyol y Getafe, sufrirán más que los señalados al padecer el acoso del descenso. El Málaga podría aspirar a rozar un puesto europeo.

Elche, Eibar, Córdoba, Rayo Vallecano, Almería y Granada, no son más que moradores del subterráneo de la liga española. Ante las diferencias abismales de presupuesto y nivel que rige este futbol, se antoja muy complicado una sorpresiva aparición.

Nada más en los derechos televisivos las cosas están muy claras. Mientras el Real Madrid y el Barcelona se reparten cada uno 160 millones de euros por contratos, el resto alcanza los 18, un desequilibrio que da el razonamiento al por qué los dos clubes más importantes de ese país dominan cada torneo de forma dictatorial y que incluso, el propio campeón vigente, el Atlético de Madrid, no figure para hacerles daño otra vez.  

 

Mexicanos invaden España

Será una de las temporadas en las que más mexicanos jugarán en España. Casi todos ellos indispensables en sus equipos y con el bagaje para pelear por la titularidad.

Andrés Guardado jugará su séptima temporada europea. Volvió al Valencia, pero hay fuertes versiones que indican que sería cedido al PSV.

Carlos Vela, sin la sociedad que formó en la Real tras la salida de Griezmann, seguirá siendo la figura talentosa.

El Málaga, que si se enchufa podrá aspirar a puestos europeos, tendrá en Guillermo Ochoa a su refuerzo importante en el arco, aunque el mexicano primero tendrá que adueñarse de la titularidad.

El Villarreal contará con los hermanos Dos Santos. Giovani, quizá el mexicano más habilidoso de los últimos años, seguirá siendo el referente en el ataque del Submarino, pero ahora con el aporte de Jonathan en el mediocampo que deberá mostrar lo aprendido en el Barcelona.

Javier Aquino abandonó el Villarreal por el problema de cupo y terminó en las filas del Rayo Vallecano, un equipo de media tabla y propenso a la humildad, pero que pelea con gallardía cada juego.

La llegada de Raúl Jiménez al Atlético de Madrid acaparará la atención por los elogios de Diego Simeone y las expectativas causadas en su traspaso. 

Finalmente, Héctor Moreno entrará un poco rezagado con el Espanyol tras su lesión en el Mundial de Brasil. Es el activo más cotizado del equipo albiazul y lo protegerán hasta venderlo a buen precio.