CIUDAD DE MÉXICO, 11 de julio.- Juan Maldad Comenta:

Antonio Inoki nació el 20 de febrero de 1943 en Japón, ahí mismo realizó su educación primaria y secundaria, al mismo tiempo que practicó lanzamiento de bala, jabalina, beisbol y karate.

En la Secundaria tuvo su  primer acercamiento a la lucha tradicional, el Sumo, especialidad muy significativa en tierras orientales, pero en 1957 su familia emigró a Brasil donde compraron una granja.

Obtuvo reconocimientos por su destacada labor imponiendo records en lanzamiento de bala y jabalina para la edad que tenía, por lo que “Rikidozon” importante gladiador oriental, entonces de visita en Brasil  se interesó en conocerlo personalmente.

En 1960 bajo su mando comenzó a estudiar Lucha libre profesionalmente, pero “Rikidozon” falleció tres años después, así Inoki quedó a cargo del profesor Karl Cotch, quien lo llevo a entrenar a los Estados Unidos más adelante.

Desde 1966 hace su ingreso a la empresa Tokio Pro Wrestline Co. Organismo fundado por “Rikidozon”  ahí gano varios premios y fue nombrado “Super Star Mundial”, para 1973 estableció su propia empresa The New Japan Pro Wrestline Co. Allí tenía el cargo de presidente y jefe ejecutivo y con su grupo de luchadores estrellas organizó eventos de lucha libre en Japón y otras partes incluyéndolos en la televisión de su país.

En diciembre de 1973 Inoki derroto al Canadiense Jhony Powers, encuentro celebrado en Tokio y se corono Campeón de la Federación de Lucha, como en todos los medios cuando se es triunfador y surgieron envidias tal fue el caso del Boxeador Cassius Clay quien hablo de más criticando al luchador y retándolo a un combate, pues según él lo derrotaría cuando quisiera.

El encuentro se realizó  el 26 de Junio de 1976 con reglas especiales y Cassius Clay se llevó una golpiza tal, que tuvo que ser hospitalizado debido a derrames sanguíneos a causa de los golpes provocados por las piernas de acero de Inoki.

El domingo 22 de abril de 1979, lo conocimos en México, cuando el Japonés enfrentó a Canek en el Toreo de Cuatro Caminos, batalla muy emocionante que incluso se transmitió por la XEX en el 730 A.M. emisora dedicada en ese tiempo a los deportes; la narración estuvo a cargo de Enrique Llanes, célebre gladiador y cronista deportivo.

Actualmente sigue siendo un visionario reconocido a nivel mundial.

hch