TERESÓPOLIS, 11 de julio.-  El delantero Neymar afirmó en su regreso a la Granja Comary, centro de entrenamientos de Brasil, que su equipo hizo un “futbol regular” durante todo el Mundial, “dejó qué desear” y “fracasó”.

“Queríamos llegar a la final. Fallamos, dejamos qué desear, sabemos que no hicimos una campaña buena, no hicimos el mejor futbol, hicimos un futbol regular, por eso llegamos hasta las semifinales, no uno de selección brasileña, que es superior y que encanta a todos”, dijo Neymar en una rueda de prensa.

Neymar animó a sus compañeros a “levantar la cabeza”, “encarar como una final” el partido por el tercer lugar contra Holanda y “terminar la Copa sonriendo”.

“No es por causa de una derrota histórica que tenemos que bajar la cabeza. El deporte es así”, comentó Neymar, que aseguró que regresó a Teresópolis porque les prometió a sus compañeros acabar el Mundial con ellos.

“Volví para terminar junto a mis compañeros. Estamos unidos y les dije, comenzamos juntos, terminamos juntos. Vamos a terminar vistiendo la camisa que siempre soñamos en vestir”, afirmó.

El delantero de 22 años celebró que “por lo menos” puede “andar” después de la fractura en una vertebral lumbar que padece y aseguró que está viviendo “la peor semana” de su vida.

Sobre la eliminación de Brasil, señaló que el equipo sufrió un “apagón” de juego contra Alemania y afirmó que la derrota de Brasil fue “inexplicable”.

“No tengo vergüenza de ser parte de este equipo”, dijo y  consideró que si él hubiera estado en el campo contra Alemania, no habría cambiado nada.

“Ya pasé por eso, sé qué es convivir con un apagón dentro del campo, no consigues acertar un pase”, comentó.

“No es por culpa de una derrota, por la pérdida de un título, que todos los jugadores son malos. Ocurrió, pero es inexplicable, no hay de qué hablar, es parte del futbol”, agregó, en alusión a la derrota por 7-1.

Neymar aseguró que no guarda rencor al colombiano Camilo Zúñiga por el rodillazo en la espalda que le lesionó.

“No siento odio, no siento nada. Él hasta me llamó el día siguiente diciendo que no me quería lesionar. No le tengo rencor. Le deseo que tenga éxito en su carrera”, dijo Neymar.

Neymar se emocionó al recordar la jugada y, entre lágrimas, dijo que si el rodillazo le hubiera impactado “dos centímetros para dentro, podría estar en silla de ruedas”.

El atacante brasileño no podrá  jugar al futbol entre tres y seis semanas debido a la lesión que sufrió ante Colombia.