CIUDAD DE MÉXICO, 11 de julio.- Babe Ruth, el mejor bateador de todos los tiempos, se abrió las puertas de las Grandes Ligas con sus disparos desde el centro del diamante. Una ironía más en la vida de la máxima figura del beisbol, que luego sería vendido por los Medias Rojas a los Yanquis, un movimiento que lo convertiría en leyenda y que marcó la historia de este deporte.

Hoy se cumplen 100 años del debut de Ruth en las Grandes Ligas. Ese sábado 11 de julio de 1914 los aficionados, que asistieron al Fenway Park, nunca imaginaron que serían testigos de un momento histórico. El joven lanzador, de 19 años, que era conocido como Babe por su rostro infantil, logró su primer triunfo con los Medias Rojas que vencieron 4-3 a los Indios de Cleveland.

George Herman Ruth  había sido comprado por Boston al equipo de Baltimore, que entonces era de las ligas menores. Llegó el 9 de julio junto a otros dos peloteros por 25 mil dólares. Dos días después fue designado para abrir el encuentro. Siete entradas de labor con tres carreras y ocho imparables, fueron suficientes para que el novato se apuntara el triunfo, que sería el primero de los 94 que sumó en las Grandes Ligas.

Ruth tuvo una actuación pobre ese día con el madero al irse de 2-0 con un ponche. Incluso en el cierre del séptimo episodio fue sustituido por el bateador emergente, Duffy Lewis, quien anotaría la carrera de la diferencia.

En el lineup de los Indios  figuraban nombres que también años más adelante serían memorables. Como tercer bat y jardinero derecho apareció Joe El Descalzo
Jackson, quien años después sería tristemente famoso con los Medias Blancas de Chicago por aquella Serie Mundial de 1919, que fue manchada por la presencia de apostadores.

Como shortstop y sexto bat de la Tribu apareció Ray Champan, quien durante la temporada de 1920 se convirtió en el primer pelotero en morir por un pelotazo en la cabeza, luego de ser alcanzado por un envío de Carl Mays, de los Yanquis de Nueva York. En ese partido estuvo presente Ruth, quien vivía su primera temporada con los Bombarderos del Bronx.

Ruth nació en Baltimore. Sus padres, que atendían una taberna, no podían con la educación del niño indisciplinado, por lo que decidieron llevarlo a un internado en donde también fue considerado como  incorregible, ya que solía masticar tabaco y beber whisky. Encontró el apoyo del sacerdote Mathias, quien le enseñó a leer y escribir, además descubrió que por medio del beisbol podría aprovechar toda esa energía.

En un partido con su equipo escolar fue observado por Joe Engel, un lanzador de las Grandes Ligas, quien se encontraba en las tribunas y de inmediato le habló al dueño de los Orioles de Baltimore, Jack Dunn, para fuera a observarlo.

Dunn sólo necesitó de media hora para darse cuenta de que ese chico tenía algo especial y lo reclutó en 1914. Unos meses después lo vendió a Medias Rojas de Boston para iniciar su carrera en las Grandes Ligas.

Luego de su debut ,  Ruth tuvo una segunda apertura el 16 de julio, pero apenas duró tres entradas en la lomita y cargó con la derrota. Boston lo envió a las ligas menores y no regresó hasta octubre.  

Finalizó ese año con dos apariciones más como lanzador y logró una segunda victoria ni más ni menos que frente a los Yanquis de Nueva York, con una actuación de juego completo.

Para 1915 ya logró establecerse como lanzador de los Medias Rojas y terminó con récord de 18-8.  Esa temporada conectó su primer jonrón, el 6 de mayo y lo hizo precisamente ante los Yanquis, en Nueva York.

Un año después logró 23 triunfos y 24 para 1917, lo que muestra su brillante carrera como lanzador, pero al mismo tiempo destacaba con el bat.

Para la temporada de 1918 Boston comenzó a utilizarlo como jardinero los días que no le tocaba lanzar y terminó con 11 palos de vuelta completa para ser líder en ese departamento.

Un año después mandó 29 pelotas a la calle para encabezar de nueva cuenta a los tumbabardas y sólo jugó 17 como lanzador, tuvo una marca de 9-5.

Babe Ruth ya era una figura Medias Rojas y el nuevo dueño,
Harry Frazee, decidió venderlo  a los Yanquis de Nueva York por 125 mil dólares, dinero que utilizó para montar una obra de teatro.

El considerado peor negocio en la historia de las Grandes Ligas dio nacimiento a la más brillante historia en los diamantes.

Babe Ruth disparó 54 vuelacercas en su primer año con Nueva York y 59 en el segundo.

 Yanquis, que compartía el estadio Polo Grounds con Gigantes, pronto tuvo que buscar un nuevo hogar.

La presencia de Ruth generaba una gran expectación y logró que los aficionados volvieran a interesarse por el beisbol luego del escándalo de los Medias Negras de
 Chicago en 1919

Yanquis comenzó a ser el equipo con la mejor asistencia de las Grandes Ligas desde la llegada de Babe. Esa venta de  boletos fue clave para comenzar la construcción del viejo Yankee Stadium, al que se le conoció como la
Casa que Ruth Construyó y que abrió sus puertas en 1923.

El momento cumbre llegó en la temporada de 1927, cuando Babe Ruth conectó la increíble marca de 60 cuadrangulares. Él sólo pegó más  que cualquier equipo de las Grandes Ligas en esa temporada.

En total jugó 15 temporadas con los Bombarderos del Bronx y en ese lapso el equipo  conquistó sus primeras cuatro Series Mundiales.

El beisbol salvó a Babe Ruth de la perdición y lo transformó en un icono. Luego el famoso Bambino hizo lo propio con sus batazos, cuando erl Rey vivía una de sus peores crisis.

 

LLEGÓ PARA TRIUNFAR

  • En la temporada de 1921 logró 119 batazos de extrabase (59 de ellos fueron cuadrangulares), anotó en 177 ocasiones y empujó 168 carreras.

 

  • En total ganó en siete ocasiones la Serie Mundial, tres ocasiones con Boston y cuatro con Yanquis.

 

  • Cuando fue vendido por los Medias Rojas comenzó una rivalidad con los Yanquis y el equipo de Boston tuvo larga racha sin conseguir títulos, epiosodio que se le conoce como la Maldición de Babe Ruth.

 

  • Sus últimos seis jonrones fueron con la franela de los Bravos de Boston.

 

  • En 1999 fue elegido como Atleta del Siglo, por la agencia AP.