RÍO DE JANEIRO, 10 de julio.- Sami Khedira, mediocampista de contención de la selección de Alemania, celebró la goleada que le propinó su equipo a Brasil en las semifinales, pero recalcó que su objetivo ante Argentina es llevarse el título de la Copa del Mundo.

“Fue una gran victoria. Pero no es más que un lugar en la final, no tenemos nada ganado todavía. Nuestro objetivo es conseguir el título y para eso llegamos hasta esta instancia. No pensamos en otra cosa”, indicó.

Al tanto de la alegría que el conjunto teutón ha desbordado en su país con su desempeño en el torneo, el futbolista del Real Madrid pidió mesura y advirtió que deberán salir concentrados para no caer en el encuentro definitivo.

“Cualquier aficionado puede y debe alegrarse, pero todavía no tenemos la Copa en nuestras manos ni nada que celebrar. Debemos mantener la concentración en el juego que viene y salir a ganar”, agregó.

Khedira, quien acumula 51 partidos internacionales como seleccionado, rescató la ambición con la que enfrentaron al cuadro verdeamarela
el pasado martes y, aunque reconoció que tuvieron oportunidad de meter más goles, explicó que evitaron ensañarse con su rival.

“La última cosa que necesitan es el ensañamiento. Fue un gran partido, pero si Alemania pierde la final, no habrá servido para nada jugarla”, comentó.

Ante Brasil, el mediocampista del Real
Madrid plasmó su mejor versión sobre el césped del Mineirao. A la habitual exhibición de potencia impuso toque y manejo. Dejó en evidencia a los jugadores de Brasil, y a los catalogados como amos del jogo bonito, Khedira, distanciado del preciosismo, impuso su ley. Dio asistencias. Intervino en todas las acciones de toque y puso su firma de forma directa al anotar uno de los siete tantos.

“Cuando tienes compañeros que juegan tan bien es muy fácil contagiarte”, consideró Khedira.