SAO PAULO, 9 de julio.- El entrenador de Argentina, Alejandro Sabella, elogió a su colega de Holanda, Louis Van Gaal, alertó sobre el peligro del delantero Arjen Robben pero avisó, luego de la histórica goleada 7-1 de Alemania a Brasil, que su equipo tiene al mejor del mundo, Lionel Messi.

De cara al choque con Holanda, Sabella dio pistas de que jugará con un 4-4-2 en el Arena de Corinthians de Sao Paulo mañana, anunció que Enzo Pérez reemplazará al lesionado Angel Di María y que pese a haber llegado a una semifinal después de 24 años el objetivo es llegar a la final frente a Alemania en Rio de Janeiro.

La principal preocupación es el poderío ofensivo de Holanda y de su estrella, Robben.

Él es un gran jugador, muy importante para Holanda, como Neymar para Brasil, Messi para Argentina. Todos son importantes para sus selecciones pero Messi es el mejor de todos", dijo en conferencia de prensa.

Pero aclaró que hay que defenderse de Robben con buena agrupación "para que no tome velocidad con el balón dominado".

Si bien aceptó que haber pasado los cuartos de final por primera vez en 24 años tras vencer a Bélgica fue "atravesar el Rubicón", dijo que nunca van a conformarse. "Sentiremos frustración si no logramos llegar a la final, aunque el grupo ya ganó" llegando a esta instancia.

Ahora tenemos otro tipo de presión, les pedí a los jugadores que sean medidos con el festejo para guardar energías, porque esto es cada vez más difícil", sostuvo.

El entrenador dijo que Holanda domina el contraataque pero también administra el balón, cambia de ritmo y abre el juego a los laterales.

Sabella fue consultado sobre si el juego de mañana será una revancha o una venganza de Francia 1998 cuando los "Oranje" eliminaron a Argentina en cuartos de final y el era ayudante del entrenador Daniel Passarella.

Estas palabras, revancha y venganza, no entran en mi diccionario. Trataremos de ganar jugando al fútbol, que es un deporte", respondió.

Sabella dijo ser admirador de una de las figuras del Mundial, el entrenador Van Gaal, a quien enfrentará mañana:

Es un enorme entrenador, hace poco dijo que se puede jugar de diferentes maneras y Holanda está tremendamente capacitada para variar el esquema. Me parece muy inteligente de su parte".

Tras avisar que regresa Marcos Rojos, del Sporting de Lisboa, y que Enzo Pérez, del Benefica, reemplazará al lesionado Ángel Di María, adelantó que ante los holandeses estará listo físicamente Sergio Agüero, lesionado ante Nigeria en la primera fase.

Sabella dio a entender que no habrá una formación con tres delanteros sino que se podrá atacar "sin demasiada gente pero bien, sin complicarse" en la defensa, a raíz de la rápida salida holandesa y la velocidad de Robben.

Al cumplirse mañana el 198 aniversario de la independencia argentina de España, Sabella dijo que los jugadores "deberán dar el 100 por ciento como siempre, con solidaridad y entrega" y que el piso futbolístico será el desempeño en el 1 a 0 a Bélgica en cuartos.

El entrenador admitió que con Brasil fuera de la final es posible que además de la hinchada argentina en Sao Paulo encuentren a brasileños haciendo fuerza por los naranjas de Van Gaal.

Siempre es bueno tener a nuestros hinchas cerca. Pero sobre la rivalidad, siempre existió en el deporte de Brasil y Argentina. en Sudamérica cuando el equipo A juega contra un tercero, el B quiere que pierda y cuando juega el B, el A quiere que pierda. Son cuestiones culturales", analizó.

Sabella fue preguntado sobre los precios que los hinchas pagan en la reventa de boletos para poder ver los partidos, que llegan hasta 2.500 dólares y respondió que "por suerte" estará dentro el campo de juego pero lamentó que no como jugador.

No conozco la cifra que usted dijo, pero pagar eso me parece muchísimo dinero", cuestionó "Pachorra", entrenador de una Argentina que no llega a una final desde Italia 1990, cuando perdió 1-0 contra Alemania.

Con el regreso de Pérez y Rojo, Sabella podría alinear a la Argentina de la siguiente manera: Romero, Zabaleta, Garay, De Michelis, Rojo; Biglia, Mascherano, Enzo Pérez, Lavezzi; Lionel Messi y Gonzalo Higuaín.

cmb