RÍO DE JANEIRO, 8 de julio.- La policía brasileña dejó hoy en libertad al británico Raymond Whelan, uno de los directores de la Match Hospitality, empresa contratista de la FIFA, quien fue detenido la víspera acusado de ser el jefe de una compleja red internacional de revendedores de las entradas para el Mundial 2014.

Whelan fue beneficiado por un “hábeas corpus” que le permite responder a las acusaciones en libertad, según informó hoy el comisario Fábio Barucke, de la Policía Civil de Río de Janeiro y que lidera la investigación.

Tras pagar una fianza y entregar su pasaporte a las autoridades como compromiso de que no abandonará el país, el británico dejó la comisaría de policía en la mañana de este martes y todavía no tiene fecha definida para prestar una nueva declaración.

Whelan fue detenido el lunes en desarrollo de una operación "Jules Rimet" -por el nombre del primer presidente de la FIFA- realizada por la Policía Civil del estado de Río de Janeiro para identificar al supuesto cabecilla de una organización desmontada la semana pasada con la detención de 11 personas acusadas de revender por altos precios entradas para el Mundial que la FIFA había destinado a confederaciones, selecciones y empresas.

El británico fue arrestado en el lujoso hotel Copacabana Palace, en el que están alojados los dirigentes de la FIFA durante el Mundial, y conducido a una comisaría en la zona sur de Río de Janeiro.

Match Hospitality fue la empresa escogida por la FIFA para ofrecer las entradas del Mundial en paquetes reservados por empresas y para operar las acomodaciones hoteleras para los futbolistas de las diferentes selecciones y los dirigentes del órgano rector del mundo.

En un comunicado, la empresa mostró "su completa fe en que los hechos establecerán que él (Raymond Whelan) no ha violado ninguna ley".

Match continuará apoyando plenamente las investigaciones, las cuales creemos que exonerarán plenamente a Ray. Mientras tanto, Raymond Whelan, así como el resto del personal de Match continuará trabajando en nuestras áreas operativas de responsabilidad con el fin de entregar un exitoso Mundial", añade el comunicado.

Whelan fue identificado como jefe del grupo por un abogado detenido en la operación que aceptó colaborar con las investigaciones a cambio de beneficios en las penas.

A los miembros de la organización investigada se les incautaron entradas para el Mundial que pertenecían a dirigentes de diferentes países, confederaciones y empresas que habían comprado paquetes.

Tales boletos eran ofrecidos por precios muy superiores a los establecidos por la FIFA, según pudo confirmar la Policía Civil con escuchas telefónicas.

Las entradas eran manejadas por el empresario franco-argelino Mahamadou Lamine Fofana, uno de los detenidos la semana pasada y en cuyo teléfono móvil fueron identificadas decenas de llamadas para integrantes de la Match Hospitality.

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