BRASILIA, 6 de julio.- Marc Wilmots, entrenador de la selección de futbol de Bélgica, definió a Argentina como un “equipo normal” que depende de un puñado de jugadores.

 No nos impresionaron, es sólo un equipo normal”, dijo Wilmots tras la derrota de 1-0 en Brasilia que instaló a Argentina en las semifinales de un Mundial tras 24 años sin llegar a esa instancia.

Nosotros tenemos un equipo, Argentina depende de tres, cuatro, cinco atacantes que pueden definir el partido. Es un equipo separado en dos líneas, el ataque y la defensa”, dijo Wilmots.

En serio, ¿cuántas oportunidades de gol tuvieron los argentinos? Si yo jugara así la prensa belga me destruiría, ¿no?”, continuó un Wilmots visiblemente encendido.

El seleccionador belga criticó el trabajo del árbitro italiano Nicola Rizzoli.

Messi hizo tres faltas y no recibió ninguna amarilla. Nosotros una y nos ponen una amarilla. Pero no me quejo del árbitro.

Noté que (Messi) hizo un par de faltas, pero nunca contra él. Todos las faltas son a favor de Argentina”, insistió.

Hemos visto la experiencia de los argentinos. Ellos pueden distorsionar el ritmo, tardan 30 segundos en hacer un saque de banda, el árbitro no hace nada, distorsionan el ritmo, la velocidad del partido”, añadió.

A pesar de la derrota, se dijo orgulloso de su  equipo, que siendo uno de los conjuntos de menor edad hizo cosas importantes en esta edición del Mundial.

Me enorgullezco de los muchachos, dieron todo. Somos el equipo más joven que llegó a los cuartos, tenemos perspectivas para el futuro. Hubo gente en mi equipo llorando, son gente apasionada, nuestro equipo lo es”, señaló Wilmots.

A pesar de criticar el estilo de juego de los sudamericanos, al final el estratega belga reconoció la importancia de que sus rivales cuenten con una figura del tamaño de Lionel Messi.

Definitivamente creo que Messi es el jugador, el que le da el ritmo a Argentina. Nunca pierde el control. Tiene la capacidad de retener la pelota, de permitirle respirar a su equipo.

En el final los argentinos estaban muertos, terminados”, destacó Wilmots. “No siento que nos haya batido alguien más fuerte”.

El entrenador destacó que la mayor virtud de Argentina no fue su juego sino la manera en que manejó el encuentro.

Argentina era el favorito, hizo el gol rápido y supo jugar con la ventaja, cortándonos el ritmo. Nos quedan enseñanzas. En estos torneos los errores pequeños se sufren, y a veces debes ser más inteligente que el rival.

Lo intentamos por todos los medios, pero no hubo caso. De todos modos, no me parece que este resultado sea una decepción, siempre puedes perder con Argentina en cuartos”, señaló.

Un futuro prometedor

Bélgica terminó su campaña mundialista con la sensación de que le quedan asuntos pendientes, pero también estableció un indicador para futuros torneos, en particular la Eurocopa de 2016 y el Mundial de 2018.

Su caída ante Argentina fue una experiencia desgarradora, pero con un plantel relativamente joven -el tercero más joven del Mundial con un promedio de edad de 25.5 años- Bélgica tiene el potencial para convertirse en una escuadra a ser tenida en cuenta.

Su presencia en el Mundial terminó con más de una década de ausencia en un torneo importante para Bélgica, y habrá dado al plantel una gran dosis de confianza.

Pero los Diablos Rojos necesitan reflexionar sobre el torneo en el que hicieron el trabajo duro de sus rivales por momentos, y hallar la razón por la que su figura, Eden Hazard, no brilló, y su papel por la izquierda fue eclipsado por la eficacia de Kevin de Bruyne por derecha.

La actitud tranquila, firme y práctica de Alex Witsel en el mediocampo aumentó su reputación, y el capitán Vincent Kompany se mostró como un excepcional líder.

“Hicimos lo mejor y eso es lo más importante. Nuestro equipo sabe que habrá más Mundiales, y en Rusia tendremos una mejor oportunidad”, afirmó el capitán Vincent Kompany.

El arquero Thibaut Courtois figura también entre las razones del optimismo belga.

“Podemos irnos con la cabeza en alto y ahora pensar en el futuro”, dijo Courtois.