CIUDAD DE MÉXICO, 5 de julio.- El Tour de Francia arranca una nueva edición con la meta de continuar limpiando el ciclismo y dejar el pasaje atrás. Para este año el platillo estelar es el duelo del español Alberto Contador y el británico Chris Froome, con la ausencia de Bradley Wiggins, ganador de 2012, porque el equipo Sky decidió armar su estrategia en torno a Froome.

La competencia parte hoy de Leeds, en la primera de tres etapas en Gran Bretaña, y terminará el 27 de julio en los Campos Elíseos, de París, luego de un duelo de poder a poder en los Pirineos franceses, donde la fortaleza física y adecuada planeación serán determinantes.

“Hay una presión muy fuerte, dado que soy el defensor del título y que vamos a largar desde nuestro país ante una gran cantidad de aficionados, pero tomo eso como una energía cálida y positiva”, reconoce Froome. “No puedo decir ‘voy a ganar el Tour’, pero sí puedo asegurar que voy a dar todo para lograrlo”, explicó el jefe del Sky, en un intento por quitarse presión.

El británico dijo que tiene el mejor equipo del Tour a su servicio, algo que no puede presumir Contador, porque el Tinkoff Saxo, su escuadra, ha perdido a un indispensable Roman Kreuziger.

Sin embargo, la historia profesional de cada uno dice que Contador es más firme y convincente en sus ataques, mientras que Froome requiere llegar acompañado para ser poderoso y por eso el equipo ha armado la estrategia en torno a él; aunque haber dejado fuera a Wiggins le obliga a demostrar que es capaz de aprovechar la coyuntura.

Las primeras etapas en sprint, y con un toque clásico, podrían favorecer en los primeros días a los velocistas como Mark Cavendish, aunque luego vendrá una quinta jornada adoquinada, el díptico alpino, los Pirineos, una contrarreloj y finalmente el placentero recorrido por los Campos Elíseos.

Se trata del reto más grande del ciclismo, con un mano a mano que podría beneficiar a ciclistas como Vincenzo Nibali, Joaquim Rodríguez o Michal Kwiatkowski.

“La carrera será muy abierta, veremos qué ocurre”, vaticina Froome, quien carga con el papel de favorito, aunque para los especialistas Contador llega con la mejor preparación de su trayectoria y el deseo de hacerse del tercer título oficial del Tour.