RÍO DE JANEIRO, 4 de julio.- Hace tiempo que Teófilo Gutiérrez no va al barrio de La China, en Barranquilla, Colombia, pero ahí pasó más de 15 años de su vida cuando aspiraba a ser el futbolista que es hoy en día y que jugará los cuartos de final con su país ante el local Brasil.

Es la primera vez en la historia que un cuadro colombiano llega a esta instancia mundialista. La ocasión más cercana fue aquella selección artesanal de Pacho Maturana en Italia 90, cuando un arrojado René Higuita salió sin pasaporte del área y un león como Roger Milla le robó la pelota que acabó con todos los sueños en la red.

Uy, me lo recuerda y me duele. Era muy chico en ese Mundial, tenía cinco años. Recuerdo que lo veía en casa de mi abuelo y fue una tristeza enorme cuando pasó, no lo podíamos creer. Mi familia lloró por esa eliminación.”

Teófilo creció en un barrio popular que estaba en constante conflicto por la droga.

Me gustaban las pistolas de agua y los muñequitos de soldados. Obvio pasaba más tiempo con la pelota pero era algo peligroso. Jugabas en una cancha de cemento y en más de una ocasión en casa tuvimos que tirarnos al piso para evitar las balas que se disparaban.”

Pero este Mundial ha abierto un paréntesis en la historia triste de los colombianos. Una generación de chicos que se sobrepuso a la ausencia de las estrella Falcao, se quitó los traumas de la derrota del 90 y del problema que se armó en Estados Unidos 94.

Fue algo de lo que hablamos cuando calificamos a octavos de final. Dijimos en el vestidor que era nuestra oportunidad. Crecimos idolatrando a nuestros jugadores que fueron héroes en Italia 90 o por aquel 5-0 a Argentina. Pusimos muchas ilusiones en Estados Unidos y todo terminó mal. Sabemos que es nuestra oportunidad de cambiar la historia y lo vamos a hacer con la ayuda de Jesucristo”.

Teo Gutiérrez es titular con José Pékerman junto a Jack-son Martínez, otro grandilocuente delantero que pasó por México. Pide no olvidar a Andrés Escobar, el defensa que metió un autogol en USA 94 y que por esa mala fortuna pagó con la vida su error.

Creo que todo lo malo que nos sucedió en el pasado es la plataforma para este futuro. Mentiría si dijera que no estamos ilusionados, eso es nuestro principal motor pero también hemos trabajado mucho durante varios meses para conseguir esto. Todos ellos: Valderrama, Leonel Álvarez, Asprilla, Higuita, Escobar, fueron los que iniciaron ésto y ahora nosotros lo continuamos.Ahora es tiempo de nuestra generación, hacer algo diferente si Dios lo permite.Es nuestro tiempo de soñar”.