RÍO DE JANEIRO, 4 de julio.- Francia intentará darle un revés a la historia de los duelos mundialistas ante los alemanes y esa responsabilidad se centra en su técnico Didier Deschamps, quien no piensa en las eliminaciones que sufrieron ante  los germanos en los Mundiales de España 1982 y México 1986 (ambos en semifinales). El estratega confía en vencer a una de las selecciones que más han gustado.

“No hay presión y no tengo que recordarles nada a los jugadores de lo que ocurrió entonces, porque ahora queremos escribir una página nueva a nuestro favor. Nadie tiene miedo. Esto es deporte y compiten dos adversarios. Alemania es un rival duro, con gran experiencia, tradición y espíritu competitivo. Para nosotros este partido supone un reto y poder jugarlo es un placer”, señaló.

Deschamps no dudó en señalar a los alemanes como los favoritos en este duelo de cuartos de final.

“Es una gran selección que superó partidos muy difíciles como el de Ghana y Argelia. Son sólidos y les gusta la posesión, pero veremos qué sucede en el Maracaná. Si había una selección que figuraba entre las favoritas al comienzo del Mundial, ésa era Alemania”, dijo.