TERESÉPOLIS, 3 de julio.- Parece que lo peor para Neymar ha pasado. El llanto desesperado de él como de sus compañeros en los penales de octavos de final contra Chile son una anécdota enterrada después de las terapias sicológicas con Regina Brandao, amiga y sicóloga de cabecera de Luiz Felipe Scolari desde hace 20 años.

El camino para disparar el penal fue para Neymar como dar pasos en espinas y quizá lo más tortuoso que ha sufrido hasta el momento en la Copa. Ahora en cambio, se mira a un chico de 22 años sonriente, que no se cansa de levantar el pulgar cada vez que da una respuesta. A los 33 minutos de conferencia pide una tregua para ir a descansar, porque entiende también que el duelo ya no es Brasil contra Colombia en los cuartos de final, sino Neymar contra James Rodríguez. “Es un crack, un extraordinario jugador. El futbol no necesita de edad. Los dos tenemos 22 años y hemos vivido muchas cosas. La experiencia ayuda pero a estas alturas de nuestra vida reconocemos que somos importantes para nuestros equipos.”

Ante la falta de fluidez y sorpresa en la selección brasileña, se espera un cambio de golpe en la formación y el sistema de Scolari. Muchos creen que el hexacampeonato está lejos de conseguirse y que los elegidos para jugar el Mundial en casa no tienen la talla para conquistarlo. Fred, el delantero centro, sería el primero en salir.

Nos sentimos liberados. La verdad es que nadie piensa en que vamos a fracasar en la Copa, es nuestro momento. Sí, es verdad que hemos recibido ayuda sicológica porque el juego ante Chile fue muy tenso, pero estamos convencidos de que podemos estar bien. En lo particular disfruto mucho el Mundial, estamos en Brasil, con nuestros estadios, nuestra afición, por supuesto que lo disfrutamos. Lo del sistema de juego, el entrenador sabrá cómo hacerlo.”

A pesar de todo, Colombia y James Rodríguez no le roban el sueño a Neymar. No creen que se pueda repetir otra escena como la de los octavos de final. Brasil quiere dejar atrás la angustia y la presión de ganar una Copa forzosamente por ser local.

Es difícil el duelo con Colombia, es una selección muy grande, porque en todos los partidos ha demostrado un poderío muy fuerte, especialmente con James Rodríguez, pero no creo que sea el contra mí, somos todos contra todos. Lo único que espero es que la suerte y el buen juego de ellos termine y que Brasil pase a semifinales, lo digo con todo el respeto para Colombia.”

La tradición en este Mundial reza que si Neymar no está bien, las esperanzas de Brasil por ganar disminuyen. La canarinha tiene muchos sentimientos comprimidos y, de todos ellos, sólo parece ser que Júlio César, el portero, se siente feliz por sus penales detenidos a Chile.

No me siento sobrecargado en el campo, ni dentro ni fuera, tengo muchos compañeros que juegan conmigo y lo hacen bien, somos todos. Unos hacen goles y otros dan pases. Ésta es la selección brasileña, no Neymar.” Ante James se espera un gran partido.