CIUDAD DE MÉXICO, 3 de julio.- El Mundial, que normalmente certifica tendencias, comprueba que el futbol en Brasil se vive como una fiesta. La cuenta de goles llegó a 154 en el último partido de los octavos de final entre Bélgica y Estados Unidos (2-1), superando los 145 de Sudáfrica 2010 y los 147 de Alemania 2006 (ambos en 64 encuentros), con un promedio de 2.75 tantos en apenas 56 presentaciones.

Si la media se mantiene constante, el número final para esta Copa del Mundo podría rondar los 176, que romperían con el récord de Francia 1998 por cinco anotaciones de ventaja.

De los 154 marcados hasta el momento, 19 llegaron en los últimos cinco minutos y se produjeron en total ocho remontadas, el mismo récord establecido en el torneo desde hace 16 años.

Tras una primera fase de varios enfrentamientos abiertos, los octavos de final se llenaron de drama y aparecieron los tiempos extra.  Cinco de los ocho choques terminaron en el alargue y dos de ellos se decidieron en penales (Brasil-Chile y Costa Rica-Grecia), avanzando los equipos que terminaron como líderes en su grupo.

A falta de ocho juegos por disputar, la próxima marca a superar es la de 161 goles anotados en Corea-Japón 2002, que es la segunda más alta en la historia de las Copas del Mundo.

La selección más productiva es Holanda, con 11 tantos realizados en jugadas colectivas y uno  a balón parado. Bélgica, en tanto, sobresale por ser el equipo que más intentos (81) realiza en el área rival, aunque sus registros son bajos (apenas seis goles)  respecto a los demás rivales.

Hasta ahora, el nivel de máximo romperredes le pertenece al colombiano James Rodríguez (cinco), por delante del alemán Thomas Müller, el argentino Lionel Messi y el brasileño Neymar (todos con cuatro).

 Quien lleva ventaja en cuanto a los disparos que hace en un partido es el francés Karim Benzema, quien a lo largo del torneo acumula 25: 19 con dirección hacia la portería y seis desviados.

Detrás de él, sólo por dos, sigue ubicándose el portugués Cristiano Ronaldo, con todo y que su selección no pasó de la fase de grupos y apenas pudo anotar una vez en el Mundial.

Por otra parte, Costa Rica, Holanda, Francia y Bélgica son los cuatro equipos con menos tantos permitidos en un partido de 90 minutos, sumando apenas tres en cuatro jornadas disputadas.