CIUDAD DE MÉXICO, 3 de julio.- Amaury Escoto irrumpió en el enfrentamiento entre Pachuca-Querétaro para acabar con la paridad con un golazo. Quince minutos después de ingresar de cambio, cuando corría el 78’, se acomodó el balón a su pierna derecha, alzó la cara y sacó un misil que atravesó toda el área de los Tuzos, que acabó en el ángulo superior izquierdo del arco. Un gol de antología que colocó a los Gallos Blancos en la lucha por la Copa Centenario de Zacatecas, gracias al 2-1 final.

En su cuarto ensayo en la pretemporada, el plantel queretano presentó un once alternativo que arrojó un funcionamiento con altibajos, pero que le bastó para lograr su primera victoria. Si bien tomó la ventaja, lució desarticulado en grandes lapsos, pero cerró efervescente, en especial en los últimos 20 minutos, con un funcionamiento más acorde.   Pero le costó mucho salir de su letargo.

En el comienzo del partido, el jugador tuzo Jürgen Damm fue el único jugador en la cancha que se salió del guión, gracias a su velocidad y descaro, aunque no tuvo con quien acompañarse para potencializar su osadía. El resto de sus compañeros están duros, son lentos y descoordinados, al igual que su oponente.

En su primera explosión de velocidad, Damm tomó el balón cerca de la medular, encaró a los zagueros queretanos y llegó al área, pero su disparo resultó muy fácil de contener por el portero Víctor Hugo Hernández. Los Tuzos eran mejores sólo gracias al talento del joven, aunque resultaron incapaces de mantener el ritmo a lo largo del duelo.

Los Gallos, que se encuentran en una fase de armado en la que el técnico Ignacio Ambriz experimenta con todos sus elementos, compitieron en igualdad de circunstancias. La mayor parte de los titulares se quedaron en las tribunas para observar el partido, pero es probable que entren en acción en el próximo partido. 

Gallos Blancos logró tomar la ventaja en una jugada de laboratorio, que se dio en un cobro de tiro de esquina. En el minuto 18, Emilio López cobró desde la banda izquierda justo al punto penal, donde se alzaron varios elementos vestidos de negro y azul, de los cuales alcanzó a hacer contacto con la testa Dionicio Escalante para poner el 1-0. La defensa hidalguense no tuvo cómo detener a sus rivales.

En la complementaria, ya con la danza de cambios de los dos equipos, el encuentro tomó otro matiz y se volvió más abierto. Los esquemas se desarmaron en repetidas ocasiones, pero fueron los Tuzos quienes mejor se asentaron en el reinicio.  Suficiente para igualar el encuentro.

En el minuto 50, Rodrigo Salinas centró desde la banda derecha, justo a las espaldas de los zagueros queretanos y directo a la ubicación de Matias Alustiza, quien entró sin marca para poner el empate con la cabeza.

Pero Ambriz movió también sus piezas para inclinar el partido hacia el lado queretano de manera definitiva. Ingresó a Escoto y Ricardo da Silva y entre los dos desquiciaron a la defensa hidalguense hasta que apareció la genialidad de Escoto con su gol directo al ángulo.

Pachuca ya no tuvo argumentos para buscar otra vez el empate. Los cambios no le funcionaron, e incluso el Querétaro tuvo la oportunidad de conseguir una ventaja más amplia.