SEÚL, 2 de julio.- La selección de Corea del Sur fue recibida en Seúl de manera humillante luego de que realizaran una de sus peores campañas en el Mundial de Brasil 2014.

Los surcoreanos sólo consiguieron un punto en el torneo luego de empatar con Rusia a un gol, mientras que perdieron ante Argelia y Bélgica.

La derrota en Brasil 2014 no fue nada comparado con el recibimiento que tuvieron en casa.

Los futbolistas se pararon frente a decenas de fanáticos que les repartieron insultos y gritos, además de que les lanzaron caramelos.

Lanzar caramelos a alguien en Corea del Sur es un insulto, ya que significa que "se vayan al diablo" o "piérdanse".

rja