SALVADOR, 2 de julio.-  La selección de Bélgica dio un concierto de futbol y con un cierre de partido de nervio, venció a Estados Unidos 2-1 en tiempos extra y avanzó a cuartos de final, en duelo disputado en el estadio la Arena Fonte Nova.

Los goles del triunfo belga fueron de Kevin De Bruyne en el minuto 92 y de Romelu Lakaku en el 104, mientras Julian Green le dio esperanza a su escuadra en el minuto 106, pero no le alcanzó, ahora Bélgica se medirá en la siguiente ronda con su similar de Argentina.

Motivado por el torneo que ha realizado, el conjunto belga salió a proponer el encuentro y desde el silbatazo inicial dio muestra de querer ganar, pero Divock Origi tuvo para hacer el 1-0, pero el arquero estadounidense Tim Howard le quitó la opción.

El ataque de los “Diablos Rojos” fue una amenaza sobre el arco rival que gracias a su defensiva evitó la caída del marco de Howard, quien estuvo acertado en algunos lances mientras su zaga rompía los balones que llegaban a su área.

Mientras un espontáneo quiso ser parte del encuentro, el once de las barras y las estrellas comenzó a nivelar las acciones y a llegar con peligro sobre el arco defendido por el belga Thibaut Courtois, con lo que las cosas comenzaban a subir de intensidad.

En el minuto 21, Clint Dempsey intentó hacer daño con tiros desde fuera del área del cuadro europeo, que el arquero Courtois supo contener, en un primer tiempo que se desarrolló en una constante ida y vuelta.

La parte complementaria continuó de la misma manera, con un Bélgica que presionó al rival desde su salida y tomó todos los rebotes para buscar hacer daño con centros al área, pero sin muchos resultados debido a sus fallas y al arquero estadounidense.

Terminaba el tiempo reglamentario cuando Chris Wondolovski se encontró con lo que pudo ser la más clara del partido al quedar solo ante el arquero belga, pero la presión le invadió y cuando ya se cantaba el gol echó su remate a un costado en el minuto 90, de manera increíble.

La insistencia belga por fin dio sus frutos, en el minuto 92, cuando aprovecharon un intento de salida del cuadro estadounidense para que Kevin De Bruyne venciera con tiro cruzado a Tim Howard, para hacer el 1-0 después de tanta insistencia y un concierto de fallas.

La escuadra suiza manejó el encuentro ya a placer y en el minuto 104 el recién ingresado Romelu Lukaku mató las esperanzas del equipo norteamericano en un contragolpe que el delantero belga terminó con potente disparo para el 2-0.

Pero la escuadra dirigida por el alemán Jurgen Klinsmann no se dio por vencida y en el minuto 106 acortó distancias y le dio esperanza a su equipo, gracias a la anotación de Julian Green, quien tenía pocos minutos de haber ingresado al terreno de juego.

Estados Unidos cerró encima de la meta belga, pero fue incapaz de vencer al arquero Courtois, aunque también mostró momentos de buen futbol, que le resultó insuficiente para poder empatar y llevar el duelo a penaltis.

Aceptable el trabajo del silbante argelino Djamel Haimoudi y por Bélgica amonestó a Vincent Kompany, mientras por Estados Unidos mostró cartón preventivo a Geoff Cameron.

cmb