CIUDAD DE MÉXICO, 1 de julio.- La pesista mexicana Carolina Valencia, triple medallista mundial de bronce en Polonia 2013, admitió ayer, a través de un comunicado, que la Federación Internacional de Levantamiento de Pesas (IWF, por sus siglas en inglés) sigue un procedimiento en su contra por el consumo de dos sustancias prohibidas: estanozolol y boldenona.

En mayo, el presidente de la Federación Mexicana de Levantamiento de Pesas, Rosalío Alvarado, dio a conocer que una investigación estaba abierta en contra de una pesista mexicana, pero se reservó el nombre para no interferir en el proceso.

Ayer, Valencia reconoció que ella es la atleta señalada y dijo que viajó a Rusia para aportar sus pruebas ante un panel de la IWF. “No puedo dar detalles por el proceso del caso, pero quiero decir que soy inocente y le agradezco al doctor Rosalío Alvarado, presidente de la Federación, su apoyo, su discreción por la confidencialidad del caso y por estar al pendiente”, dijo.

Alvarado ha pagado algunos de los gastos que la pesista tuvo para viajar a Europa como parte de su defensa, y también guardó silencio cuando la deportista se presentó en Los Pinos, el primer domingo de diciembre de 2013, para recibir el Premio al Mérito Deportivo de manos del presidente Enrique Peña Nieto.

El estanozolol y la boldenona, de acuerdo con la lista de sustancias prohibidas de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés), es un esteroide anabolizante androgénico.

Se trata de sustancias que aumentan la masa muscular y su ingesta debe ser intramuscular o por la vía oral, de acuerdo con especialistas.

Valencia argumenta que su caso es “confuso” y que tiene dos exámenes, uno en septiembre y otro en noviembre, en los que no sale positivo. Sin embargo, la prueba de la IWF es de octubre y este tipo de sustancias se pueden eliminar en semanas.

El caso luce complejo para la mexicana, porque este año la IWF ha suspendido dos años a tres pesistas (uno de Turquía y dos de Irán) por estanozolol.

Además, Valencia apela a una falla en el procedimiento y no a una inocencia explícita. Una de sus pruebas fue el testimonio de la doctora Beatriz Ensástiga, quien acudió el día del examen antidopaje durante el Mundial de Polonia, y le dio a beber una botella abierta de agua mineral cuyo origen presuntamente se desconoce.

Ensástiga se negó a declarar el sábado para fortalecer esta versión, aunque su participación la implicaría como parte de las sancionadas y no elude de responsabilidad a Valencia, porque el código de la WADA establece que todo atleta es responsable de las sustancias que están en su cuerpo. Previo al Mundial, Valencia rechazó concentrarse en el CNAR de la Ciudad de México con el resto de la selección y decidió entrenar aparte con el cubano Omar Broche.