SALVADOR DE BAHÍA, 1 de julio.- La asignación de un árbitro argelino, Djamel Haimoudi, para el juego entre Bélgica y Estados Unidos, crea suspicacias en el entrenador Jürgen Klinsmann.

Este árbitro argelino (Djamel Haimoudi) habla francés. Podrá hablar con los belgas en su lengua, pero con nosotros no tanto. Espero que eso no sea un problema”, indicó el técnico alemán.

Klinsmann reconoció que es difícil elegir al árbitro correcto, aunque aceptó que la decisión de la FIFA no le convenció.

Se desempeñó muy bien en los dos partidos que ha dirigido hasta ahora, pero no estoy contento. Viene de un país que jugaba en el mismo grupo que Bélgica. Habla francés. Y Argelia es un país al que eliminamos en un Mundial anterior.

“Le doy el beneficio de la duda. No entiendo a la FIFA, a pesar de que debe ser difícil elegir a un buen árbitro”,  señaló el entrenador del equipo norteamericano. Además, Jürgen Klinsmann destacó que Jozy Altidore, delantero de Estados Unidos, está listo para jugar.

Él está disponible. Es lo que queríamos y lo que esperábamos. El personal médico ha hecho un gran trabajo. Tenerlo a él es una gran cosa.”

Al final, el técnico de los norteamericanos comentó que su selección tiene “hambre de más”.

“Las posibilidades son iguales para los dos equipos”, concluyó.