COTIA, 1 de julio.- Colombia cree que puede golpear a Brasil en su propia casa en los cuartos de final del Mundial y que las claves para sortear al pentacampeón mundial pasan por lo emocional.

“Estoy convencido de que es posible”, declaró el centrocampista Carlos Sánchez, cuando se le preguntó si la selección está para derrotar a Brasil y continuar avanzando en el que ha sido el mejor Mundial en su historia.

Ello es el reflejo de la confianza que desborda Colombia, luego de instalarse por primera vez en los cuartos de final.

Sánchez y el delantero Adrián Ramos se atreven a anticipar las claves para seguir avanzando: controlar los nervios  y seguir la misma filosofía de juego.

“Todo va a pasar por lo emocional”, expuso Sánchez. “El Profe (José Pekerman) sabe lo que hace.”

Colombia ha mostrado hasta ahora más aplomo que los anfitriones, a juzgar por los sobresaltos y el sufrimiento por los que pasaron los brasileños ante Chile que se definió en penales.

Brasil se notó nervioso durante todo el encuentro frente a su público y hasta con temor de prodigarse en ataque ante los chilenos.

Para Sánchez, los minutos iniciales del partido serán importantes y “de cómo manejemos el partido emocionalmente”. Colombia ha ganado con autoridad sus cuatro partidos.

Pero además de las emociones, “tendremos que seguir metiendo goles”, aportó Ramos.

Los colombianos no han tenido problemas para meter goles y ya suman 11 en sus cuatro partidos, su máxima cifra en un Mundial. Cinco de las dianas son obra de su genio y figura James Rodríguez, goleador del campeonato.

Colombia ha manejado bien el tema emotivo desde que arribó a Brasil. A pesar de que sufrió bajas importantes, incluyendo la de su estelar ariete Radamel Falcao, en ningún momento se derrumbó anímicamente. Es más, los colombianos no se cansan de pregonar que ese tipo de complicaciones los ha unido y fortalecido.

Brasil tendrá el calor de su público, pero parece que ello le inyecta más presión que otra cosa.

No existen antecedentes de enfrentamientos entre ambas selecciones en Copas del Mundo. Pero, obviamente, la historia está totalmente volcada a favor del pentacampeón mundial, y también la presión.