CIUDAD DE MÉXICO, 29 de junio.- Luego de tres años de vivir en México, Diana Salamanca, nativa de Colombia, afirma nunca sentir una gran diferencia con este país y el suyo.

Diana llegó en 2011 a estudiar la maestría en Medicina Veterinaria en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Conocí un médico colombiano que estudió acá en México y me recomendó mucho estudiar acá, y empecé a considerar la opción, la tomé y acá estoy ahora ya muy cerca de terminar la especialidad”, indica Diana, que el próximo mes finalizará sus estudios.

Para la nacida en Tulua, ciudad en el noroeste de Colombia, lo más difícil a lo que se tuvo que adaptar en el Distrito Federal fue al sazón de la comida.

“La comida es rica, pero casi siempre es muy picante y yo no estaba acostumbrada a comer picante allá, en Colombia, pero bueno, poco a poco me he ido adaptando”, explicó.

Diana cree sentirse como una más en el país por el trato que ha tenido con personas de otras regiones de México, e incluso de otros países.

“Eso, convivir con personas de otras partes, ha ayudado mucho. Yo fui recién llegada, pero también conocí a más que estaban llegando aquí, al DF. De hecho, pues vivo con dos amigas, una es de Tabasco y la otra de Guadalajara, y convivimos muy bien”, señala.

Mundial lejos de casa

Para la veterinaria se ha vuelto un poco más difícil estar fuera de su casa durante este Mundial, ya que recuerda con cariño cómo pasaba en años anteriores estos momentos con su familia.

Siempre nos reuníamos en casa para ver los partidos. El Mundial pasado vimos muchos juegos y nos emocionamos mucho; aunque no jugaba Colombia, le íbamos a un equipo o a otro”, refiere.

La verdad recuerdo muy poco de la última vez que Colombia jugó en el Mundial; era chica y no me gustaba mucho el futbol, pero, bueno, ahora estamos muy emocionados.”

Diana tiene las posibilidades de reunirse con sus amigos mexicanos para ver los partidos o buscar alguno de los puntos de reunión de la comunidad colombiana en el Distrito Federal, pero ella prefiere una mejor opción.

La verdad es que los juegos los he visto sola en casa y muy emocionada, porque en cada gol me marca mi papá y lo celebramos”, cuenta Diana.

Yo veo muy bien al equipo y todo mundo en la redes dice que tenemos mucha chanza de seguir avanzando, como que no puedo creer que estemos jugando tan bien”, comenta.

Además de su gran afición por la selección colombiana, Diana señala que en esta Copa del Mundo también ha tenido mucha simpatía por México y por Costa Rica.

“Yo me he emocionado igual cuando gana México y en el taller hay también una chica de Costa Rica, y pues por ella también con Costa Rica. Lo mejor es que todos han jugado muy bien y han ganado, y ojalá sigan así que lleguen bien lejos todos”, menciona.

Clasificada la selección cafetera a los cuartos de final de Brasil 2014, Diana seguirá apoyándola desde su casa en el DF mientras termina sus estudios. Tras los procedimientos de titulación, tiene planeado regresar a Colombia para empezar a ejercer su profesión, pero espera regresar pronto a México para seguir conociendo el país.