CIUDAD DE MÉXICO, 29 de junio.- Aproximadamente 200 aficionados uruguayos lograron ingresar al estadio Maracaná con máscaras de Luis Suárez, aunque varios de ellos tuvieron problemas con la seguridad del recinto, aseguró el diario uruguayo El País.

Personal de la FIFA pidió a varios seguidores de Uruguay tirar al cesto de la basura la máscara con la imagen de Suárez, con la amenaza de que si no lo hacían serían expulsados del inmueble.

Fui al baño y vinieron dos personas de la organización FIFA a pedirme que tirara la máscara a la basura. Les dije que la guardaba en mi cartera y me dijeron que si la guardaba me tenían que echar del estadio”, contó María José al periódico.

En Uruguay, Suárez se asomó al balcón de la casa donde está descansando y luciendo la camiseta número nueve de la selección de su país, saludó a algunos hinchas y vecinos que se congregaron para darle apoyo por la sanción que recibió.

Suárez, en su descargo ante la comisión disciplinaria de la FIFA, aseguró que no mordió deliberadamente al zaguero italiano Giorgio Chiellini.

“Luego del impacto (contra Chiellini)... pierdo el equilibrio, desestabilizando mi físico y cayendo por encima del oponente. En ese momento impacto mi cara con el jugador, dejándome el pómulo con un pequeño hematoma y un fuerte dolor en las piezas dentales.”