PORTO ALEGRE, 28 de junio.- Arjen Robben, Robbin van Persie y Wesley Sneijder son los tres nombres que más se escuchan en Holanda, una selección que es mucho más que la veteranía de su trío de estrellas, y que sobrevive gracias a un grupo de jóvenes que mantiene en pie a un equipo renovado después del Mundial de Sudáfrica 2010.

De aquella escuadra que perdió ante España 1-0 en la final , y que arrasó a los hombres de Vicente Del Bosque 5-1 en Brasil, sólo repitieron Sneijder, Robben, Van Persie y De Jong. El resto desaparecieron como Stekelenburg, Van de Wiel, Heitinga, Mathijsen, Van Bronckhorst, Van Bommel y Kuyt (aunque éste último está entre los 23 que Louis Van Gaal se trajo a Brasil).

10 goles marcó Holanda en la primera fase. Fue la selección más anotadora

Parece que Holanda se sostiene al ritmo de sus tres veteranos. Es verdad que están brillando, los números no engañan. Robben, 30 años, lleva tres goles y una asistencia; Van Persie, con la misma edad, suma los mismos goles, pero en dos partidos; y Sneijder, también de 30, ha dado dos asistencias de gol.

Pero detrás de estos números hay otros con nombres y apellidos como Daley Blind, Jasper Cillessen, Memphis Depay, Stefan de Vrij, Leroy Fer, Daryl Janmaat, Bruno Martins Indi y Georginio Wijnaldum. Uno a uno, aportan juventud a un equipo renovado que se verá las caras ante México en los octavos de final.

Todos forman parte de un esquema en el que sobresalen otros, pero en el que los focos siempre están apuntando a
Robben, Sneijder y Van Persie. Son los tres veteranos de Holanda, una selección que ha sabido acometer una renovación que otras, como España, dejaron para otra ocasión. De momento, a Holanda le ha salido bien la jugada. Hay futuro en la Orange y son los jóvenes los que sostienen a un equipo candidato al título.

Wesley Sneijder asume su nuevo rol

El holandés Wesley Sneijder, una de las estrellas de Sudáfrica 2010, aceptó un papel más discreto en este Mundial de Brasil, centrado en el trabajo y no tanto en la estrategia, al servicio de una Holanda más reactiva que emprendedora.

“Nunca he corrido tanto como en este torneo”, confesó. “Estaba acostumbrado a recibir balones para repartirlos. Ahora me toca perseguirlos. Pero no tengo ningún problema con esto”, aseguró el diez de la selección naranja, que corre un promedio de 11 kilómetros por partido en el Mundial, según las estadísticas de la FIFA.

La situación no debe ser fácil para quien era el cerebro de Holanda en 2010 y ve, cuatro años después, como la prensa internacional se deleita con los goles de Robin van Persie y de Arjen Robben.

Ante España (5-1), Sneijder dio dos asistencias. Fue menos determinante contra Australia (3-2) y Chile (2-0).

“Si me juzgan por mis goles y mis asistencias, entonces sí, mi balance no es nada del otro mundo”, admitió. “Pero hago lo que tengo que hacer. Participo en una labor colectiva, y el entrenador está contento con lo que hago.”

En Holanda se han oído algunas críticas -en particular de Johan Cruyff- sobre la táctica instaurada por Van Gaal. Contra Chile, la posesión de balón holandesa fue sólo del 36 por ciento.

“Logramos nueve puntos de nueve y diez goles. Es la mejor respuesta a las críticas”, consideró Sneijder, agregando que el sistema que aboga por “el juego en contraataques funciona”.