CURITIBA, 26 de junio.- Argelia, que conserva aún la cicatriz dejada por su eliminación en España 1982, tiene la ocasión de sanar definitívamente la herida hoy con una victoria ante Rusia que le dé el pase a los octavos de final del Mundial.

Derrotados en la primera jornada por Bélgica en el último minuto (2-1), los argelinos golearon a Corea del Sur por 4-2, y venciendo a los rusos se clasificarán por primera vez en su historia.

Incluso les puede servir el empate para lograr su histórico objetivo, siempre que Corea no le gane a Bélgica, ya clasificada.

Somos conscientes de que estamos cerca de entrar en la historia, pero para ello hay que lograr otra proeza”, señaló el lateral Djamel Mesbah.

Este éxito ayudaría a los argelinos a olvidar de manera definitiva lo ocurrido hace 32 años: tras la campanada inicial de vencer por 2-1 a la Alemania Federal, argelinos, alemanes y austriacos estaban empatados en puntos antes de la jornada decisiva del Grupo B del Mundial de España-1982.

La única manera de que los dos equipos europeos se clasificasen era un triunfo por la mínima de los alemanes. Horst Hrubesch marcó para los germanos en el minuto 10 y ahí se acabó el partido, ya que los jugadores de ambos equipos se limitaron a pasarse el balón entre ellos sin acercarse a las porterías rivales, con los abucheos del público del Estadio El Molinón.

Siempre quedó la sospecha de que alemanes y austriacos pactaron el resultado; los argelinos volvieron a casa.

Criticado por la prensa argelina por su táctica defensiva ante los Diablos Rojos belgas, el seleccionador bosnio Vahid Halilhodzic se tomó la revancha ante los sudcoreanos, tras introducir cinco cambios en el once inicial.

Contra Bélgica jugamos defensivamente, les temíamos. Contra los coreanos jugamos más ofensivos”, admitió el delantero Nabil Ghilas. “Vamos a tratar de lograr una segunda victoria para placer de todo el pueblo argelino”.

El delantero del Granada español, Yacine Brahimi, no dudó en afirmar que ante Rusia será “uno de los partidos más importantes de mi carrera”. “Es un encuentro que puede entrar en la historia de nuestro país y eso está presente en nuestras mentes”.

El Grupo H está liderado por Bélgica, con seis puntos, seguido por Argelia con tres y Rusia y Corea del Sur cierran con uno solo.

A Rusia, en su vuelta a un Mundial tras 12 años de ausencia, sólo le sirve la victoria para aspirar a los octavos, siempre que Corea no derrote a Bélgica, porque entonces la segunda plaza se decidiría por la diferencia de goles (-1 para los rusos por -2 para los asiáticos).

Sería la primera vez que Rusia, que albergará el próximo Mundial, se clasifique para una segunda fase, ya que sus mejores resultados mundialistas los consiguió como Unión Soviética (semifinales en 1966).

Se esperaba más de los rusos, que empataron contra Corea en la primera jornada (1-1) y perdieron in extremis contra Bélgica (1-0).

“Es difícil sacar algo positivo cuando pierdes así”, se lamentó tras el partido Aleksei Kozlov.

El veterano seleccionador ruso, el italiano Fabio Capello, el mejor pagado de todos los técnicos presentes en el Mundial, se juega buena parte de su prestigio.

“Claro que todavía creo (...), pero no tenemos otra elección que batir a Argelia”, dijo.

Una precipitada eliminación rusa, sobre todo en un grupo que parecía asequible, podría poner en peligro su continuación hasta 2018.