RÍO DE JANEIRO, 26 de junio.- Didier Deschamps se sintió frustrado por la falta de puntería de su equipo. Aceptó que las condiciones del juego se dieron para que el resultado no fuera empate y ponderó las atajadas del arquero ecuatoriano Domínguez.

Para el técnico de Francia, el Mundial ha entrado en una fase de presión. A la primera que su equipo no agradó, llegaron las críticas. “Sí, ya me van a preguntar más de Nigeria que de lo que pasó en el juego contra Ecuador. De una vez digo que sí, que ya pienso en mi próximo rival y en lo que tenemos que hacer”.

Ayer Deschamps hizo rotaciones para darle continuidad al equipo.

“Terminamos en primer lugar de grupo, no perdimos ningún juego y los rivales apenas nos hicieron dos goles. El primer paso se cumplió y en ese aspecto me deja muy satisfecho.”

La imagen que tiene Francia es la de un equipo que ofrece espectáculo, porque sus jugadores han llenado el ojo en las tribunas. Ahora sigue Nigeria.