MADRID, 25 de junio.- El director ejecutivo del equipo Mercedes, Toto Wolff, admitió un problema de “transparencia” entre sus dos pilotos, el alemán Nico Rosberg y el británico Lewis Hamilton, durante el Gran Premio de Austria, derivado de la rivalidad entre ambos por el título de Fórmula 1.

En el circuito austriaco Red Bull Ring, por primera vez este año se le escapó la pole al equipo Mercedes.

Por delante de ellos quedaron los Williams del brasileño Felipe Massa y del finlandés Valtteri Bottas, aunque en carrera el equipo alemán consiguió un nuevo doblete.

“Nuestra prioridad debe ser permitir a los dos pilotos que compitan entre sí. No queremos interferir desde fuera en una u otra dirección. Sin embargo, a partir de los terceros entrenamientos no estábamos en buena forma, el ambiente no era como en las carreras anteriores. La competencia es cada vez mayor, la transparencia sufre y tenemos que vigilar para que no vaya en detrimento del equipo”, afirmó.

“Necesitamos que todo el equipo trabaje al unísono, los pilotos y los ingenieros de las dos zonas del garaje. Éste es el espíritu que deseamos conservar. No hablamos de ganar las dos próximas carreras, sino de seguir competitivos los dos próximos años”, señaló Wolff.

El director de Mercedes subrayó la necesidad de aprender de cada prueba, “y sólo podemos aprender”, dijo, “en un ambiente de transparencia y de trabajo conjunto”.

Para Wolf, será “decisivo” dirigir a Rosberg y a Hamilton “en la dirección correcta”, ante las insinuaciones de que los dos pilotos habían abortado vueltas de entrenamiento para no revelar su verdadero potencial antes de la Q3 de la sesión de clasificación.

“La transparencia exige intercambios de puntos de vista y aprender uno del otro. No queremos reservarnos nuestro potencial hasta la última sesión”, aseguró.