RECIFE, 25 de junio.- Javier Hernández fue el jugador que le cambió la cara al equipo cuando ingresó de cambio contra Croacia, recuperó el poder goleador y ahora está en la antesala de un partido muy especial para él.

El domingo ante Holanda, el Chicharito, de inicio o relevo, se medirá a Robin van Persie, con quien comparte vestuario en el Manchester United, y también con quien será su nuevo técnico: Louis van Gaal.

Sonriente como siempre y cobijado en la bandera de la humildad, Hernández aceptó que admira a su próximo rival, del que ha aprendido algunas cosas.

Por supuesto que será un juego importante, porque es en un Mundial y es ante una de las mejores selecciones del mundo. Más allá de lo personal, lo único que puedo decir es que Robin es un gran jugador, su técnica y velocidad hacen que sea un futbolista de clase mundial. Aprendí mucho de él, porque me ha ayudado a hacerme mejor, será una gran oportunidad para saludarlo”, señaló.

Hernández siempre ha sido efusivo para celebrar un gol; sin embargo, ante Croacia llegó hasta las lágrimas.

Estoy muy contento porque en mi familia el futbol es todo. Toda mi familia pudo venir, hasta mi abuelo. Fue mi segunda Copa del Mundo en la que marco un gol y las lágrimas fueron por eso.”

Desde el 22 de junio de 2013 Javier no festejaba una anotación con el Tri, aquella ocasión ante Japón marcó dos en la Copa Confederaciones, por eso acumuló gran presión que encontró salida con el tercer tanto ante los croatas y su segundo en Mundiales.

Nunca bajé los brazos. No extrañé el gol, pero sí extrañaba una gran actuación y ser parte de ella. Yo no vivo del gol, vivo de jugar futbol, de sentirme importante, de ser un jugador que ayude al equipo, de ser esa pieza fundamental que haga los goles y eso lo voy a tener que hacer”, aseveró.

En su familia encontró el respaldo luego de ser banca en el Manchester United, tener pocas oportunidad y además ser criticado porque en la Selección no registraba buenas actuaciones, pero nunca perdió la fe.

La confianza estaba, esa no regresa por un gol, si no hubiera tenido confianza no hubiera estado en este Mundial y no hubiera entrado en la lista de Miguel. Con todo este año que fue tan complicado yo hubiera perdido la confianza y estaría en otro lado, y no en una Copa del Mundo. La confianza siempre ha estado ahí, alguna gente es la que no me ha dado la confianza, pero de mis seres queridos y yo sí ha llegado. Con eso me basta”, concluyó el Chicharito.

 

Evita hablar de Van Gaal

El partido ante Holanda será la oportunidad de para que Javier Hernández siga ampliando su racha goleadora con la Selección Mexicana, y, de paso, para llenarle el ojo a su nuevo técnico en el Manchester United: Louis van Gaal.

Sin embargo, el Chicharito evitó las palabras, bajo la norma de que cuando está con la Selección no habla de su equipo y viceversa.

Estamos disfrutando haber llegado a la siguiente ronda, pensaremos en Holanda y nos enfocaremos sólo en eso. No me gusta hablar de mi club cuando estoy acá, creo que es una falta de respeto, yo no tengo en mi cabeza en estos momentos quién va ser mi técnico o qué va pasar conmigo.

Estoy comprometido con mi Selección y estoy muy contento de que las cosas se nos están dando, somos un grupo maravilloso y yo estoy muy agradecido con la vida por todo lo que estoy pasando”, externó el llamado revulsivo del Tricolor en la era de Miguel Herrera.

En caso de jugar como titular ante Holanda, lo haría en lugar de Giovani dos Santos.