FORTALEZA, Brasil, 21 de junio.- Ghana complicó con su orden y velocidad a Alemania, que nunca se rindió y consiguió un 2-2 lleno de emociones con un gol de Miroslav Klose, que empata la marca de máximo goleador en la historia de los mundiales.

En partido del Grupo G, disputado en el Estadio Castelao, Mario Gotze marcó al 52’ y Miroslav Klose en el 72’ por los alemanes, mientras André Ayew (54’) y Asamoah Gyan (63’) anotaron por los ghaneses.

Inicio cerrado de partido, sin que alguno de los dos apretara el ritmo, aunque los africanos llegaron primero con peligro pasados los seis minutos. Ghana se ordenó atrás y complicó las llegadas a Alemania, que buscó atacar por las bandas y disparos de larga distancia, que no inquietaron mucho al arquero Dauda.

Las “Estrellas Negras” trataron de sacar provecho con su velocidad, en especial con Asamoah Gyan, quien se tiraba por las bandas para recibir y buscar a algún compañero dentro del área.

También los africanos mandaron par de avisos, uno de Christian Atsu y otro de Sulley Muntari, que obligaron al guardameta Manuel Neurer a tenderse para alejar con los puños en ambos casos.

El panorama continuó igual, pero en estos 45 minutos complementarios llegaron los tantos de ambas escuadras.

En la primera aproximación de cada selección se produjeron los goles iniciales, que emocionó a los presentes.

Alemania tomó ventaja en un servicio al área a los 52 minutos, cuando Thomas Muller envió centro a Mario Gotze, quien remató picado con la cabeza y terminó por impulsar el balón con la rodilla derecha.

Casi de inmediato llegó el 1-1, en un centro de Jonathan Mensah por derecha y el salto de André Ayew, quien ganó al recién ingresado Shkodran Mustafi para batir abajo a la derecha a Manuel Neuer, quien recibió así su primer gol en Brasil 2014.

En un pase filtrado por el centro hacia Asamoah Gyan, éste ganó por velocidad, entró al área y cruzó para el 1-2 de las “Estrellas Negras” al 63’. Y poco después vino otro contragolpe que desperdició Jordan Ayew, que pudo representar el tercer tanto africano.

Joachim Low mandó al campo a los 69 minutos, a Bastian Schweinsteiger y al veterano Miroslav Klose, movimientos que casi de inmediato rindieron frutos al timonel teutón.

Al 72’, en un tiro de esquina, Klose punteó el esférico muy cerca de la línea de meta para el 2-2 y así empatar al brasileño Ronaldo en 15 goles como máximo goleador en la historia de los mundiales. Curiosamente Ghana fue el rival de ambos para llegar a ese décimo quinto gol.

El cierre del encuentro ofreció emociones en ambas porterías, aunque los alemanes tuvieron las máximas oportunidades, sólo que los zagueros hicieron cruces claves previos a que algún rival llegara a empujar para el tanto del triunfo. Klose incluso vació un tiro a la derecha al filo del área a los 84, que puso ser su gol 16.

Con esta igualada, los teutones mantuvieron la cima del sector con cuatro puntos, mientras los africanos sumaron su primera unidad.

“Quince goles en veinte partidos no está mal”

A sus 36 años, el delantero alemán Miroslav Klose, a quien la prensa de su país le llama El Abuelo, logró entrar en la historia de la Copa del Mundo al igualar ayer el récord del brasileño Ronaldo como máximo artillero de la historia del torneo (ambos con 15).

En su debut en el Mundial 2014, Klose anotó dos minutos después de entrar en la cancha y con su gol (minuto 71) permitió a su equipo igualar el partido frente a Ghana (2-2).

El veterano jugador se presentó en Brasil, su séptimo y último gran torneo internacional tal y como ya lo anunció, con el objetivo de superar los 15 tantos anotados por El Fenómeno entre 1998 y 2006 (Ronaldo fue convocado en 1994, pero no jugó).

No me importa si juego desde el inicio o lo hago desde la banca; todos los partidos son importantes y 15 goles en 20 encuentros de la Copa del Mundo no está mal”, señaló el delantero tras el partido ante Ghana.

Klose sumaba, antes del inicio del Mundial de Brasil, 14 goles en tres ediciones (de 2002 al 2010), en igualdad con Gerd Müller, el mítico delantero de la Alemania Federal de los años 70.

Pocos se hubieran atrevido a decir al inicio de la carrera de Miro, nacido en Polonia y que vivió hasta los ocho años en Francia siguiendo a su padre, futbolista del Auxerre, que el delantero larguirucho, discreto y de aspecto torpe se iba a convertir en uno de los mejores goleadores de la historia.

Después de debutar en la Bundesliga en la temporada 1999-2000 con el Kaiserslautern, equipo con el que jugó cinco temporadas y en las que destacó como goleador, Klose fichó por el Werder Bremen, con el que siguió destacando como un depredador del área durante tres años, hasta que en 2004 fichó por el Bayern Múnich.

Con el gigante alemán llegaron los títulos a nivel de clubes, como dos Bundesliga (2008 y 2010), pero no logró ser campeón de Europa en la final perdida con el
Bayern ante el Inter en 2010.

En la temporada siguiente, perdió la titularidad y acabó marchándose a la Lazio de Italia, donde muchos le daban ya por jubilado, sobre todo tras esta última temporada en la que jugó muy poco por las lesiones y en la que marcó un solo gol.

Pero Löw mantuvo su fe en el delantero, quien se transforma cada vez que se enfunda la playera de la Mannschaft.

Con el equipo de Alemania ha vivido de todo: debut en 2001, la derrota en la final de 2002, la humillante eliminación en primera ronda en la Eurocopa 2004, y la dolorosa derrota en semifinales ante Italia en el Mundial 2006, celebrado en casa.

Löw destaca la marca de su delantero

El director técnico de Alemania, Joachim Löw, explicó que el empate 2-2 ante Ghana tuvo un segundo tiempo “con una velocidad terrible” y declaró que se sentía “formidablemente contento” por Miroslav Klose, quien marcó su decimoquinto gol en la historia de los Mundiales.

Klose “ha realizado una carrera excepcional. Su última temporada ha sido difícil, debido a las lesiones que sufrió. Pero es genial tener jugadores como él en la banca de suplentes, porque él es el tipo de jugador que está hecho  para los grandes partidos”, comentó Löw.

Sobre el encuentro contra las Estrellas Negras, que tuvo un segundo tiempo electrizante, con los dos equipos cambiando ataque por ataque, Löw expresó con una leve molestia: “en el primer tiempo quisimos ser disciplinados y compactos, porque sabíamos  que con el calor reinante no íbamos a poder correr los 90 minutos. Por eso el primer tiempo fue sobre todo táctico, pero el segundo tuvo una velocidad terrible”, explicó el estratega germano.

Los segundos 45 minutos “fueron una sucesión de ataques de ambos conjuntos y ambos tuvimos chances de ganar”, destacó el entrenador de la Mannschaft.“El partido cambió realmente en el segundo tiempo”, agregó.

“Para los espectadores fue fantástico, con la velocidad e intensidad que tuvo, pero yo hubiera preferido apretar un poco el freno en los contragolpes para poder tener un poco más de precisión”, destacó Löw.

El técnico confía en que Thomas Müller, quien chocó con el ghanés y se abrió la ceja, jugará ante Estados Unidos. “No creo que sea de consideración”, concluyó.