FORTALEZA, 21 de junio.- Dos aficionados mexicanos fueron encontrados culpables de causar disturbios y agredir a la policía durante el empate entre México y Brasil.

Los aficionados Emilio Arroyo García y Diego Alberto Hernández Vázquez fueron multados por desacato a la policía, según el diario O Globo.

El juez María José Pinto Bentes ordenó que los fanáticos pagaran tres salarios mínimos mensuales de multa por cada delito, el equivalente a cinco mil 39 pesos mexicanos.

A Hernández Vázquez la policía le pidió que ocupara su lugar correspondiente en el recinto, pero “riéndose le dijo al policía que no lo haría y le lanzó un vaso de cerveza”. Entonces otros policías intervinieron y el mexicano comenzó a atacarlos, según el reporte de la policía.

En ese momento apareció Emilio Arroyo a intentar defender a su amigo.

Ambos fueron detenidos y trasladados a una comisaría local, lugar donde Emilio Arroyo insultó a los policías brasileños, según el reporte oficial del incidente.

La multa que los mexicanos deben de pagar será donada a una institución de beneficencia, mientras que los cargos serán retirados una vez que se compruebe que cubrieron dicha cantidad de dinero.

En tanto, al resistirse al arresto, Diego Alberto Hernández fue denunciado por un fiscal, quien propuso una sanción por dos años o que el acusado pague una multa de tres salarios mínimos a una institución contra el cáncer.

El mexicano aceptó la propuesta del ministerio público, pero hasta que no compruebe el pago, no podrá abandonar Fortaleza. Además, durante la suspensión del procedimiento no debe regresar a Brasil y tiene que presentarse periódicamente ante la autoridad judicial mexicana.

rja