CIUDAD DE MÉXICO, 21 de junio.- Aficionados gritando sobre las mesas, abrazos y gritos fueron el reflejo de la alegría que se sintió (como pasó en cualquier punto de San José) con la victoria de Costa Rica 1-0 sobre Italia en un restaurante de la Zona Rosa.

Alrededor de 100 ticos se dieron cita en esta zona del DF, escogida por la Embajada de Costa Rica en México para reunir a la comunidad costarricense; en torno del gran juego del Mundial los meseros y todo el personal del restaurante El Mexicano lucieron las camisetas rojas de la Sele para hacer sentir a los clientes como en casa.

Los centroamericanos celebraron todo durante los primeros minutos: un tiro desviado, una llegada  y  hasta un saque de esquina, sin embargo los primeros gritos enérgicos llegaron a la media hora de juego con el tiro desviado de Mario Balotelli.

El empate no parecía malo a los ticos, pero eso cambió al final del primer tiempo. Primero con el penal que el árbitro no marcó, lo que arrancó gritos en contra del silbante y que terminaron por volverse un coro.

Aún no terminaban las protestas cuando Bryan Ruiz puso al frente a los ticos y el ambiente, que se había tornado hostil, volvió a ser de “pura vida”.

Los últimos minutos fueron agobiantes pero al final del juego volvió  la fiesta. El festejo continuó en el lugar e incluso algunos caminaron unas cuadras para imitar a los mexicanos y celebrar en el Ángel de la Independencia.