SAO PAULO, 21 de junio.- Alemania buscará dar un nuevo paso hacia los octavos de final en el Mundial de futbol de Brasil en un duro partido ante Ghana, un equipo aguerrido y obligado a ganar.

 El calor de Fortaleza y la urgencia de los africanos, que prometieron “jugar al límite” tras caer por 2-1 ante Estados Unidos, pueden ser una trampa para el poderío de los alemanes, que vienen de aplastar al Portugal de Cristiano Ronaldo por 4-0.

Ghana lucha por su última oportunidad. Para ellos es un todo o nada. Cuando se pierde el primer partido hay que ganar el segundo”, advirtió el técnico alemán Joachim Löw.

2 ocasiones se han enfrentado Ghana y Alemania. Uno fue oficial y el otro amistoso.

Una victoria de la Nationalmannschaftf  la dejaría virtualmente clasificada a la ronda de los 16 mejores, pero si Portugal bate a Estados Unidos el domingo deberá esperar a la última jornada para certificar su pase.

Alemania quiere ahorrarse el sufrimiento de un tercer partido decisivo como el que tuvo que disputar en Sudáfrica 2010 precisamente ante Ghana, sobre todo porque en este caso sería ante otro rival complejo: el Estados Unidos dirigido por el alemán Jürgen Klinsmann.

Damos por hecho que Ghana será un rival duro que nos exigirá al máximo”, adelantó Löw. También el arquero Manuel Neuer descartó favoritismos y pronosticó un duelo “de igual a igual” ante los africanos, como el que ya planteó Camerún en un amistoso previo al Mundial: “El sábado nos espera algo similar”.

2 triunfos fueron para el plantel alemán. Uno de ellos en  Sudáfrica 2010. 

Alemania y Ghana ya se enfrentaron en la fase de grupos de Sudáfrica 2010 en un partido trabado que definió un solitario gol de Mesut Özil a favor de los europeos. Ghana también pasó y llegó hasta cuartos de final, donde cayó en un dramático partido ante Uruguay.

Löw espera un rival adicional para mañana: las temperaturas superiores a los 30 grados que se esperan en Fortaleza. Los alemanes han entrenando a mediodía para adaptarse, pero saben que el calor beneficia al rival: “Los jugadores de Ghana crecieron y viven con estas temperaturas”, explicó el entrenador.

Löw quiere contrarrestar la posible superioridad física de los ghaneses con su principal arma: una disposición táctica inteligente. Aunque el entrenador dejó entrever que seguirá el lema de “no cambiar lo que funciona” y alineará un equipo parecido al que aplastó a Portugal. “No habrá muchos cambios”, adelantó.

8 goles han marcado los alemanes ante el once africano, por sólo uno en contra.

Alemania repetiría así su infranqueable defensa formada por cuatro centrales. La posible baja de Mats Hummels por una lesión en el muslo podría ser cubierta por Shkodran Mustafi, junto a Jérôme Boateng, Benedikt Höwedes y Per Mertesacker.

En el centro del campo se mantendría el trío de Toni Kroos, Philipp Lahm y Sami Khedira, por detrás de Mario Götze, Mesut Özil y el inspirado Thomas Müller, héroe en el debut con un hat trick a Portugal.

En el plantel de Ghana reina una mezcla de confianza y prudencia. “Será difícil, porque Alemania es favorita y tras la victoria por 4-0 ante un rival fuerte como Portugal están muy confiados”, admitió el delantero y capitán Asamoah Gyan. “Pero vamos a dar todo y a jugar con orgullo. No sé qué puede pasar. En futbol suele haber sorpresas”, abundó el líder del grupo, quien espera que su delantera estalle.

“Es la hora de ganarle”

Tal como sucedió en Sudáfrica-2010, los hermanos Boateng volverán a enfrentarse este día en  Fortaleza, Jérôme con la camiseta de Alemania y Kevin-Prince con la de Ghana y éste último, al igual que hace cuatro años, volvió a crear polémica con un agresivo discurso.

El 23 de junio en Johannesburgo se produjo el primer enfrentamiento entre dos hermanos en una Copa del Mundo. Había precedentes de hermanos que habían jugado un mismo Mundial, pero siempre con la misma selección.

27 años tiene Kevin-Prince y 25 Jérôme. Ambos nacieron en Berlín

En aquella ocasión, el discreto defensa alemán ganó la partida (1-0) al explosivo centrocampista ghanés, aunque el resultado no tuvo trascendencia porque ambos equipos se clasificaron para los octavos de final.

Cuatro años más tarde, el encuentro se presenta con mucha más tensión, ya que la derrota de los africanos en la primera jornada contra Estados Unidos (2-1) les obliga a derrotar a los germanos, que golearon a Portugal por 4-0, si quieren seguir con vida.

Inseparables durante mucho tiempo, los dos medios hermanos (mismo padre, diferente madre, ambos nacidos Berlín), siguen en contacto permanente, intercambiando mensajes o llamadas casi a diario, pero no se han hablado desde que comenzó el torneo.

No nos hemos puesto en contacto, cada uno se concentra en sí mismo”, admitió Jérôme, el menor de los dos (25 años).

Kevin-Prince, de 27 años, sólo jugó la última media hora contra los estadunidenses y está harto de perder contra Jérôme: “Perdí en 2010 contra Alemania, perdí con el Schalke contra el Bayern. Legó la hora de ganarle alguna vez a mi hermano”, declaró al Bild.

Los Boateng comparten padre, pero de carácter son completamente diferentes: si Jérôme destaca por su discreción y tranquilidad, Kevin-Prince es de sangre caliente, lo que le lleva a cometer excesos, también en sus declaraciones.

Será como en la Roma antigua. Hay gente en las gradas que están ahí para ver a dos equipos hacer la guerra. El equipo que gane será el que más ganas le ponga. Por eso daremos hasta la última gota de sangre contra Alemania”, ha dicho el mayor.

Un discurso demasiado vehemente, pero no es la primera vez que provoca al país en el que nació.

Antes del Mundial-2010 ya creó polémica al estimar que a la  Nationalmannschaft le faltaban “jugadores de carácter”, cuando uno de los jugadores con más personalidad en la Alemania de entonces, Michael Ballack, no  participó en Sudáfrica tras ser lesionado por Kevin-Prince.