NATAL, 19 de junio.- Una defensiva de piedra que persigue, choca, derriba y muerde a sus oponentes ha sido la clave táctica de Grecia desde poco antes de que conquistara la Eurocopa en 2004. Hace una década esa selección recibió apenas cuatro goles en aquella Euro y los jugadores que se han sucedido en el plantel aceptaron apenas cuatro dianas en la eliminatoria para asegurarse su lugar en la Copa del Mundo de 2014.

Pero el muro se resquebrajó cuando los griegos llegaron a Brasil.

La preciada defensa griega fue horadada una y otra vez en una derrota por 3-0 ante Colombia y ahora Grecia enfrenta a Japón en un partido que podría dejar a alguno de los dos equipos fuera de la contienda.

“No era lo que esperaba la gente”, dijo el delantero Andreas Samaris. “Sé lo que todos esperaban de Grecia que pondríamos a 11 jugadores atrás defenderíamos defenderíamos y defenderíamos. Contra Colombia salimos a ganar y eso no cambiará. Esperamos que nos dé un mejor resultado: estamos obligados a ganar”.

El cuadro asiático cayó 2-1 ante Costa de Marfil, lo que significa que ni griegos ni nipones pueden darse el lujo de sufrir otra derrota si quieren avanzar por el Grupo C.

Japón avanzó a los octavos de final hace cuatro años, pero cayó ante Paraguay en penales. Grecia ha sucumbido en la fase de grupos durante sus dos presentaciones previas.

Al igual que Colombia, Japón ataca a velocidad con el trío de Shinji Kagawa, Yuto Nagatomo y Keisuke Honda. Frente a Costa de Marfil, Japón tuvo el mejor desempeño en el primer tiempo, pero a medida que el juego se tornó más ríspido se vino abajo en el segundo.

“Nadie se siente bien por perder y evidentemente esto nos afectó”, dijo Honda, quien abrió el marcador con un potente disparo. “No nos afecta haber perdido, sino perder, porque no pudimos jugar con todas nuestras fuerzas.”

Ante Grecia tendrán que hacerlo para sobrevivir.