RÍO DE JANEIRO, 19 de junio.-  Con el ánimo en la lona apareció Vicente del Bosque a comparecer el fracaso español. Transmitía lo que sucedió en el vestidor con sus jugadores: tristeza, malestar y un desolado mirar.

Alguien le alcanzó a mencionar que en su país, lejos de recriminar la actuación en esta edición, los mensajes son de aliento por tantos años de buenas cuentas y éxitos que quedarán intactos en la historia.

“La verdad es que desde el partido ante Holanda hemos tenido muestras de apoyo y es una pena que ese positivismo no lo supimos aprovechar. Naturalmente es un día triste para todos. Ojalá siempre se recuerde todo lo que hizo este equipo.”

Brasil es una zona que no se le da a los españoles. Aquí en 1950 la pasaron mal en la segunda fase de aquel Mundial. En sus dos últimos juegos les metieron nueve goles. Esta vez, en un par de apariciones, sumó en contra siete tantos. El desastre es una realidad y cuesta aceptarla.

“No hemos sido capaces de superar en dos partidos a Chile y Holanda y como consecuencia estamos fuera de la Copa del Mundo. Si alguien me hubiera dicho antes de venir que seríamos el primer eliminado no lo creería porque el grupo estaba bien, no estábamos contrariados ni con problemas”, dijo Del Bosque.

 El año pasado el aviso ya venía sobrevolando a la selección campeona. La derrota estrepitosa en la final de la Copa Confederaciones con Brasil era una alarma activada de que lo mejor de España había pasado.

“No quisiera caer en comparaciones. Son cosas diferentes. Ahora entramos en un momento de reflexión. Lo cierto es que hemos estado más de 25 días concentrados, vi a todos trabajando a buen nivel y me costó mucho elegir a los titulares pero es una pena lo que ha sucedido.”

El estratega reconoció que es tiempo de analizar lo que ocurrió. “Tendremos tiempo para buscar lo mejor para el futbol español y eso me incluye a mí.”