RÍO DE JANEIRO, 19 de junio.- Lo que comenzó en Viena, con la Eurocopa del 2008, terminó en Brasil. España ha dejado el trono del futbol y se convirtió en la primera selección eliminada de este mundial. Se merecía un adiós con más gala pero a este equipo cansado, al que le fue imposible el rejuvenecimiento, le ganó el hastío.

Ha sido una pesadilla todo el Mundial para España y en eso sólo se cuentan dos partidos. AL ridículo que dio ante Holanda se debe sumar una pobre actuación ante los chilenos, engrandecidos por un público soberbio, que en magnitud han vuelto loca a la ciudad de Río de Janeiro y que cantaron a capella su himno en un momento estremecedor.

Se recordará siempre al equipo español por su fineza en el toque y su idea tan limpia para practicar un deporte que cada vez se vuelve más difícil. Nunca se notó a un cuadro abatido y lleno de desesperación hasta ahora pero hay decisiones técnicas que cuentan al rosario de problemas como poner a Diego Costa de titular cuando a todas luces no está en forma.

Lo que dejan los españoles va más allá de una simple racha de buenos resultados, ofrecieron talento y sistema, antídotos a los cerrojos y perfección en los pases al mundo del futbol. Sin embargo, la nostalgia también pide mano en medio de la felicidad y normalmente con ella trae al adiós. Cerrar ciclos es lo más difícil de la vida si se siente algo aún y España añoró lo que en otro tiempo, le dio tantas victorias.

El olvido es ahora la realidad en el despertar español. Las caras largas son condena de los errores de una selección que se cansó de las rodillas menos que de la mente. Hasta Andrés Iniesta, siempre perspicaz, cayó en somnolencia. Peor castigo para Xavi y Piqué que dieron el hasta luego desde la banca. Adentro del campo, los jóvenes que debieron soportar el inevitable peso del tiempo, tronaron como un cohetón.

La vida del futbol es así y ofrece otros manjares como los chilenos. Tienen osadía y alma, quizá no haya equipo más infundado en autoestima como los rojos de Sudamérica. Se defienden con una línea de tres y atacan con una línea de tres. Jorge Sampaoli tiene las formas perfectas bien trabajadas.

Hubo instantes en Maracaná que Chile le puso un cascabel a la pelota y España manso, seguía el sonido. Cuando se dieron cuenta, una hermosa jugada entre Arturo Vidal y Alexis Sánchez, terminó en los pies de Eduardo Vargas que dejó mordiendo el polvo a Iker Casillas, el más cuestionado en su participación mundialista.

Antes del descanso Charles Aranguiz, quien jugó con un número en el short (19) y otro en la camiseta (20), volvió a vencer el marco español luego de capturar un rebote en el área enemiga. Frescos y conscientes de cada cosa que hacían en el campo, los chilenos se vieron gigantescos al lado del equipo grande que derribaron.

El rey del futbol abdicó a su trono. En Brasil dejó la corona y Chile, que pasaba por ahí, la miró con algo de deseo, esperando algo que sólo ha soñado. Juega bien el equipo andino y ha puesto a suspirar a todos sus aficionados que creen tener ante sus ojos, al mejor equipo de su historia. Ante Holanda sabrán de qué están hechos.

 

AQUÍ LA TABLA DE GOLEADORES

Ficha técnica:

0 - España: Casillas; Azpilicueta, Javi Martínez, Sergio Ramos, Jordi Alba; Xabi Alonso (Koke, m. 46), Busquets; Pedro (Cazorla, m. 76), Silva, Iniesta; y Diego Costa (Fernando Torres, m. 69).

Seleccionador: Vicente del Bosque.

2 - Chile: Claudio Bravo; Isla, Silva, Medel, Jara, Mena; Aranguiz (Felipe Gutiérrez, m. 69), Díaz; Alexis, Vidal (Carmona, m. 87) y Vargas (Valdivia, m. 86).

Seleccionador: Jorge Sampaoli.

Goles: 0-1, m. 20: Vargas. 0-2, m. 43: Charles Aranguiz.

Árbitro: Mark W. Geiger (Estados Unidos). Amonestó a los chilenos Vidal y Medel y al español Xabi Alonso.

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