CUIABÁ, 17 de junio.- Rusia sale a pavimentar su camino hacia la segunda ronda del Mundial, un objetivo que no consigue desde México 1986, a expensas de una Corea del Sur que en Brasil espera dejar atrás la añoranza de su mejor participación en 2002 y acercarse, al menos, a la llegada hasta las semifinales.

Rusia jugaba aún con la nomenclatura URSS (Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas) cuando firmó su mejor campaña en 1986 y desde entonces ha alternado decepciones.

No clasificó a las ediciones del 2006 y 2010, y en sus más recientes dos excursiones mundialistas, en 1994 y 2002, salió por la puerta de atrás en la primera fase.

Aún así, hace veinte años, en Estados Unidos, metieron miedo con una goleada por 6-1 a Camerún, cinco de ellos llevaron la firma de Oleg Salenko, quien terminó como el máximo cañonero.

La apertura del grupo H en la Arena Pantanal, ilusiona a los rusos, que ganaron cuatro de sus últimos cinco amistosos y consideran como principal adversario a Bélgica. El cuarto elemento en la llave es la selección de Argelia.

Los sudcoreanos llegan a Brasil con más dudas que certezas en su defensa. Fueron goleados por Ghana con un inapelable 4-0.

Pero aferrados al misticismo, no olvidan que han ganado sus partidos inaugurales de los tres últimos Mundiales: en Corea-Japón 2002 se impuso a Polonia 1-0; en Alemania 2006 a Togo por 2-1 y en Sudáfrica 2010 a Grecia por 2-1.

En la historia común de estos países, sólo hay un antecedente: el amistoso de noviembre pasado que ganó Rusia por 2-1.

Rusia extrañará a su capitán Roman Shirokov, quien se lesionó un tobillo y es quizá la única mala noticia para un bloque que basa su fortaleza en una rocosa defensa y apuesta por la contundencia de sus pocas figuras ofensivas.

El técnico italiano Fabio Capello ha cimentado la columna vertebral de la formación eslava a partir del guardameta Igor Akinfeev, el zaguero Sergey Ignashevich, el creativo Victor Faizulin, así como el goleador Alexander Kerzhakov. Como si fuera poco, guarda en la manga alternativas jóvenes Alan Dzagoev y Alexander Kokorin.

El seleccionador Hong Myung-Bo optó por un grupo joven y sólo un jugador con gran rodaje, el defensor del Al Hilal saudí Kwak Tae-Hwi, de 32 años.

“Puedo asegurar que vamos a trabajar duro por el futuro”, afirmó Myung-Bo al sugerir que Brasil 2014 se lo tomará como un laboratorio para los Tigres de Oriente.

El defensor del Maguncia alemán Joo-Hoo Park es el gran ausente del equipo por la lesión en el pie derecho. Chu-Young Park, de 28 años, es uno de los cinco supervivientes de Sudáfrica, en el que Corea alcanzó los octavos de final, pero llega con sus cotizaciones a la baja por una temporada discreta en el Watford, de la segunda división inglesa.

Capello limita a jugadores

El director técnico de Rusia, Fabio Capello, dijo ayer que no confía mucho en la capacidad de sus futbolistas de escribir tuits “inteligentes”, por lo que decidió que lo mejor sería prohibirles que usen la red social mientras están en el Mundial.

“Les puedo decir que los tuits a veces pueden ser unamolestia si no están escritos de una manera inteligente”, dijo el técnico italiano, conocido por su disciplina, antes del primer partido de Rusia en el torneo contra Corea del Sur, que será disputado hoy en la Arena Pantanal.

“Para evitar esas molestias, prefiero pedirle a mis jugadores que se abstengan por un mes”, agregó.

Capello dijo que no estaba evitando que los jugadores se comunicaran con sus aficionados y los medios, señalando que con frecuencia designó a dos jugadores para que estuvieran disponibles para ser entrevistados de cara al primer Mundial de Rusia en 12 años.

Capello no abandonó su estilo parco al ser consultado sobre la celebración de su cumpleaños 68 el miércoles.

“Nunca espero regalos de nadie ni en ningún lado”, dijo.

- Reuters