CURITIBA, 16 de junio.- La selección española entrenó ayer varias tácticas para el decisivo partido del miércoles ante Chile, con consignas claras para combatir el esquema de su rival: presión alta, toques rápidos de balón y disparos lejanos.

Tras la sesión de recuperación del sábado, el técnico español, Vicente del Bosque, diseñó el primer entrenamiento específico para enfrentar a Chile. España, campeona del mundo, necesita no sólo ganar, sino marcar el mayor número de goles posible después de caer en su debut por 5-1 con Holanda.

Del Bosque ordenó dos partidos diferentes a medio campo en el que la orden fue salir de la presión contraria a un toque.

El seleccionador español habló el sábado de Chile como un equipo que practica una presión “suicida”, haciendo referencia al tremendo ímpetu con el que el conjunto de Jorge Sampaoli va  por su rival cuando éste tiene el balón. Esa presión es la gran preocupación de Del Bosque, a quien durante la sesión de trabajo se le vio más activo de lo habitual.

Los jugadores, heridos en su orgullo tras la derrota 5-1 ante Holanda, también se mostraron vivos y cada disputa de balón tuvo una alta intensidad.

En una zona aparte del campo de entrenamiento se ejercitó el arquero Iker Casillas con el preparador de porteros, José Manuel Ochotorena. El capitán español estuvo practicando controles de balón con el pie y salidas por alto, entre otras cosas.

La sesión concluyó con tiros a portería de los futbolistas desde el centro del campo. Del Bosque sabe que el arquero chileno, Claudio Bravo, suele jugar muy adelantado, y los lanzamientos a distancia pueden ser una de las armas a utilizar por el equipo español.

Lo que sí ocultó Del Bosque es qué jugadores y esquema utilizará ante Chile. En los partidos que diseñó, mezcló titulares y suplentes, por lo que fue imposible intuir qué equipo tiene en la cabeza para enfrentarse a Chile en un partido de vida o muerte.