RÍO DE JANEIRO, 16 de junio.- No se desangró en el debut. Bosnia, un pequeño país que en 1992 se convirtió en soberano, guarda recuerdos palpables de lo que fueron. Antes pertenecían a la extinta Yugoslavia y una vez, en el Mundial de Italia 90, en los cuartos de final, forzaron a Argentina hasta los penales.

Esta ocasión no era similar, pero se le acercaba. Bosnia nunca se intimidó y el técnico Safet Susic lo aceptó.

Ojala recuerden lo que dije antes del partido, de que nuestro objetivo era oponer tanta resistencia como fuera posible ante uno de los favoritos para ganar el Mundial. Eso es lo que hicimos. Cuando uno juega contra Argentina tiene que hacerlo bien y con suerte.”

Tras ser eliminados en el repechaje para el Mundial pasado contra Portugal, Bosnia llegó a Brasil 2014, su primera Copa del Mundo.

Quiero decir que es un enorme satisfacción participar por primera vez en un Mundial”, mencionó Susic. “Jugar contra un gran equipo que tiene al mejor del mundo y de todos los tiempos es algo maravilloso. Estuvimos en los vestidores y pisamos el césped del Maracaná. Eso significa mucho para nosotros”, dijo.