CURITIBA, 16 de junio.- Irán, en “desventaja” tras una preparación perturbada por la falta de medios y el contexto geopolítico, espera volver del Mundial con orgullo, dijo ayer su seleccionador, el portugués Carlos Queiroz, antes de su debut hoy frente a Nigeria.

Debido a las dificultades generadas por las sanciones internacionales, a raíz del programa nuclear iraní, Queiroz tuvo que batallar con la federación para conseguir más medios antes de poder finalmente viajar a Sudáfrica y luego a Austria con sus jugadores.

Irán atravesó muchas dificultades fuera del césped, pero queremos demostrar lo que valemos en el campo”, explicó el técnico portugués.

La situación política y económica es una desventaja para el equipo, pero los jugadores están muy determinados. Han logrado llegar hasta aquí. Quieren marchar de Brasil con respeto y orgullo”, agregó.

Irán, que disputará su cuarto Mundial (tras 1978, 1998 y 2006), enfrenta hoy en el Arena da Baixada de Curitiba a Nigeria, vigente campeón de África, dentro del Grupo F.

Su equipo tiene varias estrellas, grandes jugadores y tienen ventaja en experiencia”, dijo Queiroz. “Son favoritos,  pero nadie es lo bastante fuerte para ganar todos los partidos y nadie es tan débil como para perderlos todos”.

Pese a lo precario de la situación económica, los jugadores iraníes cobrarán un premio económico si avanzan a octavos de final. “Si nos regalan buenas noticias avanzando, les retribuiremos haciendo algo por ustedes. Haremos algo para reunir el dinero de alguna manera, pese a las necesidades económicas del país”, dijo el presidente de Irán, Hassan Rohani.

En sus tres participaciones anteriores en Mundiales, los asiáticos no lograron superar la fase de grupos.

Al respecto, el volante Andranik Teymourian afirmó que el deseo de su Presidente podría ser realidad: “El equipo iraní puede sorprender: tenemos más experiencia, espero que superemos la fase de grupos. Puedo decir que seremos una sorpresa para muchos”.