NATAL, 16 de junio.- “Ya estamos en Fortaleza. En un rato más tendremos entrenamiento. #VamosMexico”, apuntó el técnico nacional Miguel Herrera en su cuenta de Twitter. El Tricolor dejó ayer la sede de Natal y se trasladó vía aérea a Fortaleza para los últimos detalles de la preparación del partido de mañana contra Brasil, en la segunda jornada del grupo A de la Copa del Mundo. La selección hizo un viaje de una hora a Fortaleza, donde Herrera dirigió una sesión de trabajo sin acceso al público ni a la prensa. La escuadra mexicana acudirá hoy al reconocimiento de la cancha del Estadio Castelao y habrá una conferencia de prensa del técnico.

Antes del viaje, el propio Herrera manifestó que existe plena conciencia de que Brasil no se parecerá en nada a lo que fue Camerún.

Somos conscientes de que Camerún no es Brasil. Amaneceremos con todo el país en contra, porque somos el siguiente rival del local, pero vamos a buscar ganar”, dijo.

Aceptó que el cuadro local “es el favorito, pero vamos a hacer el mismo partido con actitud y determinación, tratando de ganar los espacios que nos den y defendiéndonos bien como en el debut, que cuando no tuvo la pelota fue generoso en el esfuerzo para recuperarla”.

Herrera indicó que la meta del Tricolor es la de siempre: salir con el triunfo en cualquier partido que enfrente, aunque “no estamos peleados con el empate, pero vamos a salir a ganar”.

Asimismo, pese a los errores arbitrales en su contra durante el partido ante los Leones Indomables y las fallas de la misma índole a favor de los anfitriones, Herrera descartó estar preocupado.

“No, no estamos pensando en el árbitro, pensamos en lo que debemos hacer”, dijo Herrera. “El error humano existe, pero si estamos concentrados en lo que debemos hacer nos podemos sobreponer, y ante Camerún los muchachos fueron muy fuertes en eso”, concluyó.

“Mi amor por mi hijo es mucho más grande”: Zizinho

 

El padre de Giovani dos Santos, el brasileño Zizinho, aseguró que el vínculo familiar es mucho más fuerte que sus raíces y que anhela una victoria del Tricolor sobre el combinado anfitrión en la segunda jornada del Grupo A del Mundial 2014.

“Mi amor por mi hijo es mucho más grande que cualquier otra cosa. Por eso, quiero que el partido del martes lo gane México... Aunque con un empate también me iría feliz”, aseguró el ex futbolista de 52 años.

Zizinho nació en el pueblo Timbauba, a 100 kilómetros  de Recife, pero vivió toda su juventud en el barrio Santo Amaro de Sao Paulo.

A los 18 años emigró al futbol mexicano para asentarse en el club América. En México protagonizó casi toda su carrera, conoció a su mujer y tuvo a sus tres hijos, entre los que se encuentran los ya consagrados Giovani y Jonathan, juvenil del Barcelona español.

Aquí (en Santo Amaro) tengo a mis cuatro hermanos y a mi madre. Todos le hacen bromas a Gio sobre el partido del martes. Le amenazan y le advierten que ni se le ocurra complicarle el Mundial a Brasil”, reveló Zizinho, quien explicó que este partido será uno de los grandes momentos de la carrera de su hijo.

Giovani se encuentra muy bien ahora. Está entusiasmado con este partido y su futbol le está respondiendo. Sabe que si México lo hace bien, tendrá grandes posibilidades de clasificarse a la próxima ronda”, dijo el padre del futbolista del Villarreal.

“Es muy emocionante para mí poder ver a mi hijo jugando un Mundial en mi país. Brasil me dio el futbol cuando era niño y México me dio la oportunidad de tener una buena carrera. Aquí se junta todo.”

Paul Aguilar confía en tener un arbitraje justo

 

Luego de las fallas arbitrales en contra de México y a favor de Brasil, el defensa Paul Aguilar confió que este tipo de situaciones no se darán cuando ambos equipos se vean las caras mañana.

En el partido inaugural, el silbante japonés Yuichi Nishimura marcó un penal a favor del cuadro anfitrión, mientras que en el duelo del Tricolor el asistente colombiano Humberto Clavijo marcó dos fueras de lugar inexistentes para anular dos goles a México.

Es parte del juego, Dios quiera se tenga un arbitraje parejo y que podamos salir avantes.”

Destacó que aunque pueden llegar a generar una gran molestia este tipo de situaciones, también son conscientes que los silbantes pueden tener fallas.

La verdad, como lo he dicho, nunca me voy a meter, son humanos, se pueden equivocar al igual que nosotros, pero me parece que nos pudimos levantar ante todo eso. Por momentos sí te saca de tus casillas, pero estábamos conscientes que debíamos superar esas situaciones y nos pudimos levantar”, estableció.

El también mundialista de Sudáfrica 2010 no dudó en decir que llegan en un nivel óptimo para pelearle las tres unidades a Brasil.

Este equipo mental y físicamente está muy bien, estamos claros en los objetivos que tenemos, y me parece que si el grupo está unido, corremos y le seguimos metiendo como lo hicimos ante Camerún podemos tener mucho beneficio”, externó.

Finalmente, cuando se le cuestionó si es momento de hacer sumas que le permitan acceder a octavos de final, el elemento surgido del Pachuca respondió: “Soy futbolista, por eso no fui a la escuela”.