RÍO DE JANEIRO.- La Argentina de Lionel Messi pone en marcha en el estadio Maracaná su gran sueño mundialista ante la incógnita Bosnia-Herzegovina, un partido clave para que el equipo de Alejandro Sabella confirme su  estatuto entre los favoritos y empiece a despejar las dudas que plantea su  defensa.

En teoría, la bicampeona mundial parte con ventaja sobre los balcánicos (debutantes en Copas del Mundo), a partir de su tremendo potencial ofensivo, pero debe desconfiar de un rival que también tiene pegada arriba con el delantero Edin Dzeko.

Alejandro Sabella afirmó el sábado que aún no tenía “definido” el once  titular: “Evaluaremos hasta último momento cuáles están en mejores condiciones para afrontar noventa minutos”, dijo.

Estoy un poco mitad escondedor y mitad que no he tomado la decisión al cien por ciento”, añadió el técnico antes de la última práctica y reconocimiento de campo de Argentina.

En los entrenamientos en Belo Horizonte, Sabella  ensayó un ofensivo 4-2-3-1 con los Cuatro fantásticos (Messi, Higuaín, Di María y Agüero), y luego un más conservador 5-3-2, su  sistema favorito y que utilizó en un amistoso ante Bosnia en noviembre pasado que Argentina ganó 2-0.

Bosnia es un buen equipo que le gusta jugar bien y además tiene jugadores muy altos”, señaló, restando importancia a aquel partido en el que Sergio Kun Agüero marcó los dos goles y que no jugó Messi.

La albiceleste ha ganado en el inicio de los últimos cinco mundiales, pero sus simpatizantes no olvidan las sorpresivas derrotas con Bélgica en  España-1982 y Camerún en Italia-1990, ambas como defensora del título y por  idéntico resultado (1-0).

Vamos a dejar todo por intentar conseguir el sueño de todos los argentinos, que es el tercer título mundial. Tenemos un plantel maduro y mucha confianza en poder tener un gran desempeño en esta gran cita de Brasil”, enfatizó Javier Mascherano.

Bosnia-Herzegovina fue una de las grandes revelaciones de las eliminatorias europeas al adjudicarse el grupo G y lograr su primera clasificación mundialista. Con el indudable liderazgo de Dzeko procurará tener un gran desempeño en esta cita mundial del futbol pese a su condición de novato.

“Argentina es favorita no sólo en este grupo sino para hacer un largo recorrido. Ellos tienen al mejor jugador del mundo y tienen una gran oportunidad de ganar el título en un Mundial que se disputa en Sudamérica”, expresó Dzeko.

 

La Pulga se impacienta

A pocas horas del debut de la selección argentina en el Mundial su máxima estrella, Lionel Messi, se mostró ansioso de jugar por primera vez en el estadio Maracaná y por empezar a escribir una página de gloria con el equipo albiceleste.

En su cuenta de Facebook, el astro del Barcelona escribió: “Con muchas ganas de jugar en el gran Maracaná por primera vez en mi vida y de empezar con buen pie el Mundial. ¡Vamos por todo!”.

El de Brasil es el tercer Mundial para el capitán argentino, tras participar en Alemania 2006 y Sudáfrica 2010. Pero el delantero necesita mejorar sus números, ya que en ocho partidos solamente convirtió un gol, ante Serbia y Montenegro hace ocho años.

Messi, junto a sus compañeros, tendrán un apoyo importante de aficionados argentinos en el mítico inmueble.  En el Cristo Redentor, en Copacabana, en los aeropuertos: miles de argentinos invadieron Río de Janeiro.

El clásico canto “¡Vamos vamos, Argentina!” resonó en el cerro del Corcovado, donde se encuentra el monumental Cristo Redentor, plagado de turistas del mundo entero el sábado por la mañana en un espectacular día de sol y cielo azul en Río.

“Esta es la primera visita a Río. La otra va a ser el 13 de julio para la final”, dijo entusiasmado Fernando, un porteño de 35 que llegó con dos amigos por el fin de semana para ver el debut de Lionel Messi y compañía.

“Venir a una ciudad hermosa como Río de Janeiro y poder estar en el Maracaná para acompañar a Argentina en su primer partido del Mundial es algo único”, agregó este simpatizante de River Plate.

En el Corcovado podían verse camisetas albicelestes, así como de clubes argentinos como River, Racing e Independiente de Avellaneda.

 “¡Sabella, Sabella!”, gritaban otros simpatizantes que habían encontrado a un compatriota parecido al entrenador de la selección, ante la mirada desconcertada del resto de los turistas.

En la playa de Copacabana entre dos mil y tres mil argentinos participaron del “banderazo” que fue convocado para “calentar” la jornada previa. 

Ataviados con “uniformes” blancos y celestes, los argentinos corearon el clásico cántico “olé, olé, olé, olá, cada día te quiero más, soy argentino, no puedo parar”.

La policía militarizada se hizo presente en el lugar para evitar que la marea de aficionados invadiera la Avenida
Atlántica, la cual bordea la rambla carioca y suele tener tránsito intenso.