RÍO DE JANEIRO, 14 de junio.- A Massimo Busacca se le recordará en México como el árbitro que no expulsó a Gabriel Heinze cuando fauleó a Francisco Kikín Fonseca cuando éste se enfilaba solo a la portería argentina en el Mundial del 2006.

Hoy en día es responsable de los árbitros para la FIFA y su trabajo no ha arrancado fácil después del penal que decretó el japonés Yuichi Nishimura a favor de Brasil en el cotejo inaugural ante Croacia. 

El líder de los árbitros busca un oasis en tierra quemada defendiendo la honestidad de los silbantes, “es muy injusto lo que sucede, porque la mitad de la gente dirá que fue penal y la otra que no, lo cierto es que hay movimientos que pueden llevar a deducir que el defensor corría el riesgo de que al tocar así al delantero, podrían marcarle falta”.

A pregunta de Excélsior en relación de que la imagen de la selección brasileña puede quedar dañada por causa de los árbitros como sucedió en el 2002 con el local Corea del Sur, directivos de la FIFA se sintieron con la necesidad de aclarar puntos.

A pesar de que la representante del organismo en el aspecto directivo, Delía Fisher, estaba presente, fue Thierry Weil, director de mercadotecnia, quien aseguró: “FIFA no quiere ayudar al anfitrión. Estamos aquí en Brasil para organizar un torneo y puede haber errores como el del penal, porque aceptamos que es un penalti dudoso, sin embargo, no se busca ayudar o favorecer a alguien”.

El técnico croata Niko Kovac dijo después del partido que sería mejor entregarle el trofeo a Brasil de una vez tras el error arbitral. 

Asimismo, fotografías enviadas a la FIFA, denunciaron que los jugadores balcánicos causaron destrozos en el vestidor de la Arena Corinthians por el coraje de haber perdido.

Es difícil llegar a una conclusión. No soy el atacante ni el defensor. No sé si el contacto tenía la fuerza suficiente para derribar a Fred. Pero lo evidente es que hubo contacto. Si no, no estaríamos discutiendo”, manifestó Busacca quien no sabe aún si el juez japonés tendrá la posibilidad de pitar otro partido mundialista en Brasil.

“Pero no me gustaría que hablaran de un castigo, no se puede malinterpretar de esa forma la palabra, porque es un error en el juego de un hombre que estaba en una buena posición... a su juicio hubo una falta”, agregó.

Y para asegurar definitivamente que los árbitros no reconocen el favoritismo por algún equipo, ejemplificó cuando en alguna ocasión le tocó estar en un partido similar en cuanto al ambiente al que había en el debut brasileño en la cancha de Sao Paulo.

Como réferi te concentras al máximo”, sostuvo. “Es cuestión de segundos para tomar la decisión. No piensas a la hora de señalar un penal si es Brasil o un equipo local ni tampoco que habrá sanciones o que se levantará la crítica. En ese momento se marca porque se tiene la seguridad de lo que se vio”, finalizó Busacca.