NATAL, 14 de junio.-México pudo levantarse de dos goles anulados y de un arbitraje infame para salir con el triunfo 1-0 contra Camerún en la Arena Das Dunas de Natal.

Del pie izquierdo de Oribe Peralta salió el tanto de la victoria, anotación que significó empezar con el pie derecho su participación en Brasil 2014 y que reiteró que la Selección Nacional no pierde en sus primeros compromisos de un Mundial en las últimas cinco ediciones, al sumar cuatro victorias y un empate.

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El dominio que tuvo el cuadro mexicano en la primera mitad no pudo reflejarse en el marcador, permitiendo con el paso de los minutos que los rivales se asentaran en el terreno de juego.

Camerún supo solventar el vendaval de llegadas del equipo mexicano, disparos de Paul Aguilar, Miguel Layún y Héctor Herrera eran sólo avisos de los que más adelante generarían los verdes en el encuentro.

Pero el 63% de la posesión, la verticalidad y la ubicación de Giovani dos Santos no pudieron contra la ineficiencia y las malas decisiones del asistente colombiano Humberto Clavijo, quien en dos ocasiones levantó la bandera para anular dos goles legítimos del jugador del Villarreal: el primero tras un pase de Héctor Herrera y el segundo en un tiro de esquina cobrado por Layún.

La única jugada importante de peligro que generó Camerún en los primeros 45 minutos fue un disparo de Samuel Eto’o, que se estrelló en el poste derecho del marco de Guillermo Ochoa.

El inicio del segundo tiempo siguió en la misma tónica, con un césped empapado por la intensa lluvia que provocaba que el balón se moviera rápidamente en el césped de la Arena Das Dunas,  algo que sin duda favoreció a la escuadra de Miguel Herrera.

De esa forma, y sin poder evitarlo, el partido se fue trabando porque así lo quería Camerún que estaba metido en su cancha y porque también se lo permitió el silbante colombiano Wilmar Roldán al dejar que los africanos entraran con excesiva violencia a las pelotas disputadas. En más de una ocasión ni siquiera marcó la falta.

Pero finalmente al minuto 61 Héctor Herrera, quien sedujo al defensa inglés Rio Ferdinand, ahora comentarista para esta justa mundialista, encontró la rendija que necesitaba para meterse entre las líneas rivales, con un pase a profundidad dejó solo a Giovani dos Santos frente al arquero Charles Itandje, quien  reaccionó muy bien al disparo del 10 mexicano, pero no mató el balón y dejó el rebote  al alcance de Oribe Peralta, quien con un potente zurdazo mandó el esférico a la red rival, tercer grito de gol de la afición mexicana en la Arena Das Dunas, pero el primero que se reflejó en el marcador.

Así, Oribe Peralta tuvo a sus 30 años un debut soñado en una Copa del Mundo, festejando un gol que le daba el triunfo a la Selección Mexicana en su primer partido de la justa mundialista

FOTOGALERÍA: Los gestos de la batalla del primer partido de México

En los minutos finales, el Piojo Herrera realizó dos cambios; le dio ingreso a Javier Hernández quien había sido pedido por la grada y a Marco Fabián, dos sustituciones que no cambiaron el esquema táctico del timonel tricolor, pero que le dieron frescura al ataque al darle descanso a Oribe Peralta y Andrés Guardado, quienes tuvieron un despliegue físico importante. Pero el Tri le dejó la pelota al rival permitiéndole crecer y sufrió de más para conseguir los tres puntos: un cabezazo de Moukandjo
exigió a un Guillermo Ochoa que no había tenido mucho trabajo.

Se ganó en Natal a pesar del arbitraje, Miguel Herrera y sus jugadores respondieron en el primer compromiso y ahora el rival que se avecina es el local Brasil, que, en Fortaleza, el próximo martes, exigirá mucho más al Tricolor del Piojo Herrera.

Ni la fuerte lluvia frenó el ánimo de los aficionados

El sol y el buen clima característico de esta entidad desparecieron completamente desde muy temprana hora, y  empezó a caer una lluvia torrencial que no cesó hasta altas horas de la noche. Las playas de la capital del estado Río Grande del Norte lucieron solitarias y las calles dejaron de ser de asfalto para convertirse en ríos.

Aunque eso no fue suficiente para frenar a los miles de mexicanos que respaldaron a la
Selección Nacional en el juego ante Camerún.

La lluvia arreció al grado que la gente de protección civil de Natal sugirió que se atrasara el encuentro, opción que nunca tomó seriedad y mucho menos espanto al mar de camisetas verdes que fueron copando las inmediaciones de la Arena Das Dunas, paisanos que totalmente mojados seguían brincando y gritando entre charco y charco.

La constante precipitación pluvial complicó el ingreso al estadio mundialista, las avenidas principales se colapsaron, mientras los paisanos que ya estaban en la periferia del inmueble buscaban un techo para no mojarse más, algo que era casi una misión imposible. “México, hoy ganamos y festejamos con todo y lluvia”, fueron las palabras de Julieta Villa, aficionada mexicana que llegaba a su quinto Mundial de manera consecutiva, llena de emoción también confesó que esta edición había sido en la que más ha sufrido: “Que difícil ha sido seguir en este país a la Selección, los vuelos no son suficientes, las aerolíneas no se dan abasto y nos han mandado de escala a escala para llegar aquí, además el transporte público de Natal no sirve, tuvimos que caminar cinco  kilómetros sobre la carretera para llegar”, declaró una emocionada aficionada de Torreón, Coahuila.

La lluvia no fue la principal protagonista, fueron los aficionados mexicanos que volvieron a inundar un estadio mundialista.