CIUDAD DE MÉXICO, 13 de junio.- Wilmer Roldan y su auxiliar Humberto Clavijo, fueron blanco de los reflectores por sus polémicas decisiones en el partido entre la Selección Mexicana y el combinado de Camerún.

Ambos de origen colombiano, no es la primera vez que se vuelven protagonistas de algún encuentro en el que les toca participar.

Wilmer Roldan, el silbante más joven de Brasil 2014

El nazareno de 34 años de edad es debutante en una justa mundialista a nivel mayor, ya que tuvo la oportunidad de impartir justicia en torneos menores como en el Mundial Sub-20 realizado en Turquía y en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

También es frecuente verlo en las canchas sudamericanas silbando en la Copa Libertadores, donde equipos mexicanos han podido ser marcados por Roldán.

En el máximo torneo continental Toluca y Guadajara perdieron sus partidos con el colombiano como árbitro central. En 2013, los Diablos Rojos perdieron en casa 3-2 ante Nacional de Uruguay, mientras que las Chivas fueron vapuleadas 5-0 en la casa del Deportivo Quito.

Sin embargo, un par de clubes mexicanos también obtuvieron el triunfo con Roldán como juez. América y Jaguares ganaron sus duelos frente a Fluminense e Internacional de Brasil, respectivamente.

La polémica persiguió a Wilmer cuando en su país pitó el juego América de Cali y Chico, donde el nazareno no validó un gol argumentando que había terminado el tiempo reglamentario.

Humberto Clavijo, el asistente ‘estricto’

Humberto Clavijo Prieto, el árbitro asistente colombiano que este viernes anuló dos golpes a México, inició su carrera como internacional en 2008, al igual que su compatriota, el árbitro central Wilmer Roldán.

Para Clavijo Prieto este es su segundo mundial, el primero fue en Sudáfrica 2010 cuando pitó en compañía del central colombiano Oscar Ruiz.

Clavijo cuenta en su historial con participaciones en torneos como Copa América, Copa Libertadores y otros eventos internacionales.

En 2008 participó en el mundial Sub 17 en Chile y en 2009 en el mundial Sub 20 en Egipto.

Clavijo se define a sí mismo como "estricto" pero dice que siempre suele ser "concentrado" y actuar "tranquilo" con confianza en sí mismo.

Lo más complicado, afirma, es aplicar la regla del fuera de juego.

Para el colombiano, dirigir un partido del mundial es "un orgullo y una gran satisfacción".

Según Clavijo, su mujer suele grabar sus partidos para luego poder ver con calma los encuentros y darse cuenta de sus errores.

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