CAMPINAS, Brasil, 13 de junio.- Cristiano Ronaldo entrenó el viernes con normalidad, un día después de que encendió las alarmas al abreviar una práctica de la selección de Portugal y salir con la rodilla izquierda vendada y con hielo.

Con una cinta adherida en esa rodilla, el ganador del último Balón de Oro se mostró participativo, al menos en los primeros 15 minutos de la práctica matutina que los periodistas pudieron presenciar.

El astro del Real Madrid tocó el balón e hizo uno que otro disparo al arco vacío, en una mañana soleada en el centro de entrenamiento del club Ponte Preta en Campinas, a 100 kilómetros al norte de Sao Paulo. En esta ciudad alejada del bullicio de Sao Paulo montaron los portugueses su cuartel general en esta edición del Mundial.

Cristiano no evidenció dificultades cuando realizó el ejercicio de equilibrio, en que tuvo que sostenerse en un solo pie.

Estoy seguro que llegará al ciento por ciento y que vamos a contar con él en el Mundial', expresó el mediocampista portugués William Carvalho.

Se le ve con muchas gana. Es muy importante para todos en el equipo', agregó el mediocampista del Sporting Lisboa.

El ariete sufrió bastantes molestias en la pierna izquierda en la antesala del Mundial y estuvo inactivo dos semanas por la tendinitis y un problema en el muslo.

La plena recuperación de Cristiano es crucial para un Portugal que tendrá un duro debut el lunes contra Alemania en la apertura del Grupo G, que completan Estados Unidos y Ghana.

fdr