SAO PAULO, 13 de junio.- Primero con un gol de magnífica factura y luego con un penal polémico, Neymar salió al rescate de Brasil al imponerse 3-1 a Croacia en el partido inaugural de la Copa del Mundo.

Cuando la sensación que cundía en la Arena Corinthians era de un amargo empate para el anfitrión, el árbitro japonés Yuichi Nishimura pitó la pena máxima al juzgar que el zaguero croata Dejan Lovren derribó a Fred dentro del área. Pero fue una decisión rigurosa: Lovren livianamente jaloneó al delantero brasileño, que se tiró al piso.

Neymar cobró el remate que el portero Stipe Pletikosa alcanzó a rozar, pero sin evitar que se fuera al fondo de la red, a los 71 minutos.

Claro, quería la victoria, pero un debut en una Copa del mundo con dos goles es una gran felicidad”, comentó Neymar.

El penal fue el segundo gol de la noche para el astro de Brasil, que derrochó talento y temperamento para que los locales le dieran la vuelta a un partido que tuvieron a contracorriente desde temprano. Oscar con un magnífico gol de puntapié, a los 91, apagó las velas en la fiesta verdeamarela.

Marcelo aturdió al océano de camisetas amarillas que abarrotaron el estadio paulista al abrir el marcador por Croacia a los 11 minutos, cuando empujó en su propia meta un centro rasante de Ivica Olic que llegó al área chica.

Neymar empató por los anfitriones a los 29 al abrirse paso por la derecha entre la defensa croata y rematar de zurda desde 22 metros, rozando el poste en el ángulo inferior defendido por el portero Stipe Pletikosa.

Un sector de la grada quedó a oscuras cuando se apagaron las luces del estadio, que fue terminado apenas días antes del inicio del campeonato y que la FIFA no pudo probar a su máxima capacidad.

Lejos de exhibir su mejor juego, más que nada amparándose con los aportes de Neymar y Oscar, Brasil logró aglutinar lo suficiente para embolsarse los tres puntos en el Grupo A, cuya primera fecha se completará hoy con el México-Camerún, en Natal.

Fue uno de los mejores partidos de mi vida y mucho más, porque fue en un Mundial”, comentó Oscar. “Estoy feliz por el triunfo, fue un partido difícil”.

Para su segundo acto, Brasil viajará a Fortaleza para medirse con México el próximo martes.

Neymar llegó a 33 goles en 50 partidos con la seleçao y quedó incrustado en el séptimo lugar de la lista de todos los tiempos de los pentacampeones igualado con Ronaldinho y Jairzinho.

No hubo sorpresas de entrada. Fiel al once titular que conquistó la Copa Confederaciones  2013, el entrenador Luiz Felipe Scolari puso proa al torneo con Neymar como su carta principal en el ataque y a Thiago Silva para liderar a la defensa, su fuerte.

Pero la defensa fue la que menos garantías le ofreció a Brasil en los primeros compases en los que Olic y el volante Luka Modric se multiplicaron para un fantástico comienzo para el seleccionado balcánico. centro de Olic fue tocado en segunda instancia por el atacante Nikica Jelavic, filtrándose entre David Luiz y Marcelo, quien lo empujó al fondo.

Para Brasil la campaña por su sexto título comenzaba torcida.

Mantuve la calma. Si me vengo abajo, perjudico al equipo”, señaló Marcelo. “No es la primera vez que me pasa, entonces tengo que permanecer tranquilo para ayudar a mi equipo.”

El anfitrión arremangó y se puso manos a la obra para revertir el embrollo ante un rival que no tuvo remilgos para complicarles la vida. Neymar ratificó por qué se le señala como la columna vertebral para llevarlos a la final del 13 de julio en Río de Janeiro. Una incursión suya por la derecha a todo pulmón derivó en un paso hacia atrás que encontró a Oscar, cuyo remate fue desviado por Pletikosa.

Poco después de recibir una tarjeta amarilla por propinarle un codazo a Modric, Neymar logró el gol que empezó a sofocar el pánico. Eludió a un zaguero en el medio desborde por la derecha y el latigazo al ángulo como broche.

El segundo tiempo entró en un ritmo académico y la afición no tuvo reparos para empezar a silbar lo que veía.

En ese momento, Croacia le hacía el guiño a un buen empate, ante el poderoso anfitrión, pero el árbitro Nishimura entró en escena con un polémico penal.

 

Neymar  gambetea la presión y hace magia

Minutos antes de su debut en una Copa del Mundo, Neymar se abrazó con Kaká y correspondió un breve diálogo en uno de los bordes del mediocampo. A la distancia parecía el ejemplo de una transición fantástica entre dos genios del futbol: el ex 10 de la selección brasileña con el 10 actual, cada uno ovacionado por los más de 60 mil espectadores que arribaron al estadio Arena de Corinthians.

Cada toque de Neymar, haya  llegado o no hasta su destino, despertó el delirio de compañeros y rivales. Su partido fue de menos a más, aunque siempre se le vio buscando un espacio por donde acercarse a la portería contraria.

Tras el golpe anímico recibido por el autogol de Marcelo, el futbolista del Barcelona hizo lo que en otra época acostumbró Kaká: arrancó desde tres cuartos de cancha, mostró fuerza ante la marca y cuando vio descubierto un poste mandó ahí la pelota para empatar el partido.

A sus 22 años, la presión de llevar el camino de Brasil hacia el campeonato no se nota. Neymar rescató a Brasil del limbo y ayudó a corregir los errores que afectaron en el inicio.

Para suerte suya y de su selección, el árbitro Yuichi Nishimura colaboró como aliado en los minutos siguientes. El japonés sancionó un penalti al notar que Fred, de espaldas a la portería, se desplomó como árbol recién talado, a pesar de no recibir ningún golpe.

No fue falta, pero el referente contemporáneo del Scratch pidió el balón y cobró desde los once pasos hacia la red.  El 3-1 lo puso Oscar, ya cuando Neymar había salido del campo.

Me siento muy feliz. Más que ser goleador en este encuentro, lo que quiero es que Brasil gane. Oscar hizo un mejor partido que yo, hemos formado una buena pareja”, dijo al final.

 

Música, baile ... y balones

La fiesta del futbol comenzó. El estadio Arena Corinthians de Sao Paulo fue el escenario de la inauguración del Mundial Brasil 2014 con un espectáculo en el que Jennifer Lopez, Pitbull y Claudia Leitte se encargaron de poner ritmo y pasión al interpretar el tema oficial del evento.

El coro de “We Are One (Ole Ola)” retumbó en todo el recinto que dio cabida a poco más de 60 mil personas, testigos de la ceremonia en la que también se realizó un homenaje a las distintas facetas culturales del país anfitrión.

En el centro del estadio se colocó un balón led que cambiaba de colores. Bailarines que representaban helechos, flores y árboles danzaron alrededor del esférico para darle paso a los artistas.

J Lo, quien después de todo participó en la ceremonia tras anunciar que no lo haría, lució despampanante con un body en tono verde esmeralda con grandes escotes y tan entallado que dejaba disfrutar su espléndida anatomía.

La cantante dio todo en el escenario, moviendo sus caderas y piernas al ritmo de la música, mostrando sus mejores movimientos de samba.

Por su parte, Pitbull lució la playera del equipo anfitrión con su nombre impreso en ella, combinándola con un pantalón capri en tono blanco y lentes oscuros, mientras que Leitte mostró también su cuerpo enfundado en un body, éste en tono azul.

En el escenario, Leitte retó a J Lo a un duelo de samba, y ambas movieron sus cuerpos, provocando los gritos de los asistentes.

Previo a su salida al escenario, los tres intérpretes compartieron su emoción a través de las redes sociales. J Lo posteó un video en el que mostró los movimientos de cadera que tenía preparados para la ocasión.

Antes de la actuación de estos cantantes, un grupo de niños bailaron con unos balones y en sus playeras portaron las banderas de las selecciones participantes; otros danzaron disfrazados de balón de futbol.

La ceremonia que inauguró la XX Copa del Mundo se dividió en tres actos. En el primero se destacaron las maravillas vegetales y minerales del gigante de Sudámérica, rico en diversidad con sus selvas tropicales de la Amazonia, las playas en el Atlántico y el Pantanal, el occidente, además de las sierras del sur y del sudeste.

En el segundo se representó la alegría de vivir, la diversidad y la pasión por la música y la danza, aspectos que en el imaginario colectivo son muy brasileños.

Finalmente, durante el último acto el protagonista fue el rey del evento: el futbol, un decidido arte de la cultura brasileña. Así comenzó la fiesta.

-Redacción