RÍO DE JANEIRO, 12 de junio.- Varios diarios brasileños  destacaron que Wesley Sneijder, Nigel de Jong y Dirk Kuyt aprovecharon el día libre que les dio su técnico, Louis van Gaal, y se tomaron toda la noche del lunes para regresar a la concentración hasta las 11 de la mañana del martes, cuando fueron controlados por las fuerzas de seguridad del hotel en el que se hospedan.

El incidente se magnificó en los medios locales, considerando que Holanda es un potencial rival de la verdeamarela en los octavos de final.

Sin embargo, voceros de la federación holandesa confirmaron que “los chicos tenían fiesta y permiso de Louis van Gaal para incorporarse a esa hora. Gozaban de completa libertad para hacer lo que quisieran. “De ahí que Louis van Gaal dirigió el entrenamiento sin mayores problemas. Conociéndolo, si se hubieran fugado sin permiso la bronca de Van Gaal se hubiera escuchado en todo Río de Janeiro”, dijeron.

Una nueva oportunidad

El técnico de los holandeses estuvo en la élite de los directores técnicos, cayó y volvió a emerger en el futbol de clubes al aprovechar una segunda oportunidad que ahora también tiene en el Mundial de Brasil.

“Es el desafío que estaba esperando”, aseguró el técnico de 62 años tras su nombramiento para el banquillo de la Naranja Mecánica tras el fracaso de Holanda en la Eurocopa 2012.

Es la segunda oportunidad, su segundo Mundial tras haber fracasado en Corea-Japón 2002, cuando el equipo europeo ni siquiera superó la primera ronda.

Fue el segundo golpe seguido tras su salida del Barcelona en 2000.

Van Gaal cambió el estilo de juego holandés al formar un equipo de cinco defensas, tres medios y dos atacantes, lo que le ha valido críticas.

“Me contrataron para ganar. Siempre hago lo mejor para el equipo”, apuntó.

“Estoy muy feliz de estar aquí y de poder dirigir al equipo holandés”, señaló el veterano entrenador.