CIUDAD DE MÉXICO, 10 de junio.- No conforme con las habilidades que lo han encumbrado en dos ocasiones como el mejor futbolista del mundo según la FIFA, Cristiano Ronaldo, decidió probar suerte como mariscal de campo y probar la potencia y puntería de su brazo lanzando el ovoide durante el entrenamiento de la selección portuguesa en las instalaciones de los Jets de Nueva York.

El goleador del Real Madrid y de la selección portuguesa se divirtió lanzando y capturando pases durante un receso de la práctica lusitana.

Todo indica que las lesiones que aquejaban a CR7 han desaparecido del todo y el delantero estaría listo para el debut de su escuadra el lunes 16 de junio ante Alemania.

cmb